29 mar. 2010

I'm!

Cuando los fotones van diciendo por ahí que son luz, luciendo de hecho más al darse cuenta de que lo son, espero que entre ellos no se llamen pesados. De repente imagino que pudieran tener algo parecido al sentimiento y que los más inseguros se fueran apagando cuando les afean por decir lo obvio.

Y colorín apagado, así ocurriría que el número de fotones deprimidos iría en aumento por simpatía, y todos empezarían a preocuparse por el destino de la Luz cuando vieran el agudo detrimento de su energía global.





Imagen: indigo.bligoo.com

1 comentario:

PazzaP dijo...

hécuba dijo...
Ojalá no se llamen pesados, pero si son como nosotros, tan llenos de inseguridades y con tanta tendencia a desacreditar al vecino... quién sabe.
Me alegra verte en acivo :)

29 de marzo de 2010 12:07

Un paseante dijo...
Más que llamarse pesados, yo creo que se ponen zancadillas unos a otros en su camino, se envidian, se hacen trampas: de ahí viene esta luz irregular que sufrimos.

29 de marzo de 2010 12:54

PazzaP dijo...
Me alegra tu alegría, Hécuba.
Ya ves que el descrédito se tragará la luz.

De momento el sol sigue saliendo todos los días, Paseante.

29 de marzo de 2010 18:55

Amanda dijo...
La tentación de extrapolar se me hace irresistible con tu ejemplo, PazzaP, pero el silencio en este caso me parece mucho más elocuente.

30 de marzo de 2010 18:30