1 oct. 2010

A mí, ante mí, conmigo, contra mí, de mí, desde mí, en mí, hacia mí, hasta mí, para mí, por mí, según yo, sin mí, sobre mí, tras de mí. (II)

Las preposiciones son palabras que se emplean en la formación de las oraciones para relacionar las ideas componentes de la misma; de manera que si ellas mismas no tienen un sentido expresivo propio, contribuyen de manera fundamental a darle sentido a la totalidad de la oración al establecer una relación semántica o de sentido. (La Escuela Digital)

Miopía de la percepción: Todo lo malo del mundo me pasa a mí. No quieren disculparse ante mí. Ellos no quieren estar conmigo. El mundo está contra mí. La vida pasa de mí. Desde mí todas las cosas son negras. Nadie cree en mí. Las desgracias vienen hacia mí. Lo bueno no llega hasta mí. Todo el dolor de la vida es para mí. Nadie apuesta por mí. Según yo la vida no tiene sentido. La gente prefiere estar sin mí. La ira ajena se cierne sobre mí. El desamor viene tras de mí.

Presbicia de la percepción: A mí no me pasa nada bueno. Ante mí soy un desastre. No quiero estar conmigo. Estoy contra mí. No depende de mí. Desde mí no valgo nada. No hay alegría en mí. Siento desprecio hacia mí.  Me detesto hasta el infinito. Soy un puro desastre para mí. Por mi culpa todo sale mal. Según yo estoy prefiero morirme. Estaría mejor sin mí. Ignoro todo sobre mí. Tras de mí sólo hay un vacío.

Se trata de ver o no ver dentro de mí lo que soy y la responsabilidad que tengo sobre lo que soy. Si no lo veo suelo creer que lo que está fuera de mí está en mi contra, en tanto no me proporciona lo que yo necesito; o me sustrae aquello a lo que me parece tengo derecho porque yo así lo estipulo por la constitución de mis derechos personales.

El egocentrismo exacerbado me convierte de inmediato en una victima del mundo y/o de mí misma. Y así, no puedo perdonar lo que, estoy convencida, no tengo porque no sé reconocerlo en mí, y/o lo que el mundo no me da, o si me lo da no se parece a lo imaginado por mí. 

"Al decir Yo, el ser humano se separa de todo lo que percibe como ajeno al Yo: el Tú; y, desde ese momento, el ser humano queda preso de la polaridad. Su Yo lo ata al mundo de los contrapuntos que no se cifra sólo en el Yo y el Tú, sino también en lo interno y lo externo, mujer y hombre, bien y mal, verdad y mentira, etc. El ego del individuo le hace imposible percibir, reconocer o imaginar siquiera la unidad o el todo en cualquier forma." (La enfermedad como camino. Polaridad y Unidad. Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke.)

"Yo es responsable de la separación del individuo de la suma de todo el Ser. El Yo determina un Tú que es considerado como lo externo.  (...) Nosotros siempre sentimos nuestra sombra como un exterior, porque si la viéramos en nosotros ya no sería la sombra. Los principios rechazados que ahora aparentemente nos acometen desde el exterior los combatimos en el exterior con el mismo encono con que los habíamos combatido dentro de nosotros. Nosotros insistimos en nuestro empeño de borrar del mundo los aspectos que valoramos negativamente. Ahora bien, dado que esto es imposible (...) este intento se convierte en una pugna constante que garantiza que nos ocupamos con especial intensidad de la parte de la realidad que rechazamos.  Esto entraña una irónica ley a la que nadie puede sustraerse: lo que más ocupa al ser humano es aquello que rechaza. (...) El repudio de cualquier principio es la forma más segura de que el sujeto llegue a vivir este principio. (...) Los campos interesantes e importantes para un ser humano son aquellos que él combate y repudia, porque los echa de menos en su conciencia y le hacen incompleto. Al ser humano sólo pueden molestarle los principios del exterior que no ha asumido." (La enfermedad como camino. La sombra.Thorwald Dethlefsen y Rüdiger Dahlke.)

"Toda la Creación existe en ti y todo lo que hay en ti existen también en la Creación. No hay divisoria entre tú y un objeto que esté muy cerca de ti, como tampoco hay distancia entre tú y los objetos lejanos. Todas las cosas, las más pequeñas y las más grandes, las más bajas y las más altas, están en ti y son de tu misma condición. Un sólo átomo contiene todos los elementos de la Tierra. Un sólo movimiento del espíritu contiene todas las leyes de la vida. En una sola gota de agua se encuentra el secreto del inmenso océano. Una sola manifestación de ti contiene todas las manifestaciones de la vida." (Kahil Gibran)

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Hace ya algunas décadas, en un día como hoy, a esta misma hora, una señora dio a luz una niña no muy deseada en tanto se convertía en una boca más que alimentar dentro de una economía muy precaria en tiempos de posguerra. Ese rechazo pasó a la sombra de su conciencia materna, pero no pudo evitar que se manifestara en su forma de amar a su hija, que al ir creciendo lo fue descubriendo en la suya.

Tras una larga y dolorosa pugna en su interior, sus relaciones han sido, y aún siguen siendo, un fiel reflejo de ese rechazo primigenio; mas hoy, lejos de asustarse y huir, sabe que lo está integrando con gran valor y confianza, que inopinadamente ha ido hallando en lo más profundo de su ser con ayuda de otros seres. Y aunque eso represente en las formas el aparente rechazo momentáneo de todos, sabe que es parte del proceso de limpieza de ese mismo rechazo que recibió en herencia y que ella de manera inconsciente fue engordando en sus adentros.

Esa niña con cuerpo de mujer que hoy celebra su nacimiento había pensado en destruir este blog hoy mismo y crear otro sin dar pistas, partir de cero, pues por enésima vez se siente incómoda, algo maniatada por saberse reconocida por algunos de sus lectores, presuntos o reales. Pero se ha dado cuenta de que aunque empiece de nuevo tomando todas las precauciones para su anonimato, el problema de la incomodidad volverá a aparecer de nuevo de una u otra manera.

No más huidas. Habrá de ser esto o nada, con todas las consecuencias. Y al que no se le haga grata esta casa, no está obligado a permanecer en ella.

Paz y Salud para todos.

De Internet. Símbolo del equilibrio.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Felicidades Paz, y no sólo por cumplir años.

Me alegro de que finalmente hayas decidido no destruir este blog, para mí es muy valioso y una gran ayuda en mis propios procesos. Muchas gracias por mantenerlo.

Un abrazo especialmente cariñoso, de celebración.

Una lectora habitual de tu blog.

PazzaP dijo...

A buen entendedor...

Para ti y por ti, lectora anónima, refresco a modo de celebración uno de los principios de los milagros que ya copié en otra entrada:

8. Los milagros curan porque suplen una falta; los obran aquellos que temporalmente tienen más para aquellos que temporalmente tienen menos.

Gracias por tu manifestación que no puedo sino celebrar, y otro abrazo.

guille dijo...

La mujer ha crecido y se ha hecho fuerte.

Ya no huye.

Y probablemente no hace falta. porque aunque te creas descubierta, eso no tiene que ser obligatoriamente un problema.

Hay personas que cuando descubren algo valioso intentan conservarlo, no estropearlo.

Felicidades en tu dia.

PazzaP dijo...

En una realidad polar y dinámica, la conserva tiene fecha de caducidad por muy valiosa que sea. En cuanto a los estropicios... ¡la relatividad al poder!

Descubierta o no el problema, si lo hay, siempre seré yo misma.

La niña ha crecido porque es fuerte, mas la manifestación física de la mujer no es sino mera apariencia.

Felicidades en mi día a día, y también en el tuyo.