18 feb. 2011

El espíritu Trevor.



A propósito de esa película que no ha podido sino parecerme intensa, dada esa hipersensibilidad que adolezco, me he acordado de algo que escribí en la otra entrada sobre cine. Más que de cine, de lo que inspira la historia, sin entrar para nada en su factura:

Lo que llamo el espíritu Jamal es la clase de honestidad que practica ese personaje inventado, reflejo de tantas cosas que pueden vivirse juntas o por separado. No es ni mejor ni peor que otras, es sencillamente incólume, inasequible al desaliento. Para mí, todo un símbolo cuando el miedo instaura su reino y de una u otra forma se refleja en el modo en que los individuos eligen sobrevivir a él.

(...) La negatividad parece ganarnos la partida por momentos a un nutrido número de humanos, al complicar la sublime sencillez de la vida con nuestras desatinadas interpretaciones. Por eso no puedo negar que películas así, por muy "mal" hechas que estén para los que miran con lupa estas cuestiones, den ganas de terminarla bailando; que es el mejor modo de acabar una historia que en el fondo no es más que una imagen ideal e inspiradora que hará vibrar a quienes les toque el corazón de lo auténtico.

El espíritu Trevor vendría a ser algo parecido a eso. Y si me pusieran un equipo de rodaje a mi disposición, incluido el director, bien podría yo misma, más bien mi corazón, mi niña interior, haber rodado algo así. Me refiero a "Cadena de favores", protagonizada por el mismo niño actor de "El sexto sentido", cuya cara me resulta tremendamente expresiva para esos papeles que le han dado.

Sin ver las películas es bastante difícil darse cuenta de lo que digo. Lo entiendo y no importa. La vida ya se encarga de írsela contando a cada uno a su manera. Es lo bonito de la perspectiva, que decía Kevin Spacey en una de las escenas.

Para los que se decanten: http://www.divxonline.info/pelicula-divx/1815/Cadena-de-favores-2000/

**

Gracias Marcos por traerla.

3 comentarios:

Malena dijo...
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PazzaP dijo...

Malena dijo...
No puedo verla. Nunca pude. (...) desde que fui madre ese tipo de películas me hacen mal. No es que no me gusten: ME HACEN MUCHO MAL.

18/2/11 18:41

Con tu permiso, Malena, borro el dato que diste que destripa el final.
Comprendo tu profundo rechazo al desenlace, pero hasta que pasa, merece la pena. No hay empeño, ya sabes.

Malena dijo...

Tenés todo mi permiso. No me había dado cuenta!