27 nov. 2010

Romantic love.

De S.Internet


-(…) ¿tú qué crees del amor de pareja?

Tendríamos primero que definir qué es el “amor de pareja”. Tal vez no te hayas leído todavía los sobres correspondientes a esa cuestión que hay en el curso de educación de las emociones. Te los recomiendo por completo.

Tras mi propia lectura me ha quedado claro que el amor de pareja es el amor romántico, ese en el que uno empieza a sentirse enamorado por varios motivos entre los que tiene una gran relevancia el “cóctel hormonal” que nuestro cuerpo se chuta en grandes dosis. Luego de que pasa su efecto, dure lo que dure, lo que queda es un campo de trabajo maravilloso para desarrollar Amor, no-apego, (el desapego es necesario si hay apego, pero si no, no hace falta, pienso) y para sobre todo ampliar la consciencia.

En tanto es una relación íntima, los implicados quedan, o deberían quedar si desean conocerse a sí mismos, totalmente expuestos. A veces la pareja funciona como co-independientes y pueden desarrollarse ambos sin problema, por lo que la relación tal vez dure muchos años o el resto de nuestra vida.


 Ahora bien, será difícil que lo haga si empezamos a sacrificarnos en aras de algo que no sentimos nuestro, sino del otro; algo que le desarrolla a él pero no a nosotros. Quizá ese sea un momento en que nuestra energía necesite vibrar de otro modo, y nuestra pareja ya no lo permita aunque quiera. Si no nos cerramos, si no ganan los miedos, seguramente aparezca otra persona que nos hará vibrar como sentimos que queremos para seguir ampliando esa consciencia que anhelamos. Pero nuestra es la decisión que debería ser hecha tras una profunda reflexión en la que tendría que quedarnos claro primero que nada, qué es lo que realmente queremos. No del otro, sino de nosotros mismos, y cuánto de eso puede canalizarse al lado de esa persona, cuya relación tal vez nos planteamos acabar, o cuánto no.

 Es complejo de todas formas, así que no hay fórmula que pueda ser universalizada. Cada pareja tiene que valorar si están mejor juntos o separados. Y los dos tienen que tener claro que no es el Miedo el que le inspira, sino el Amor, haga lo que haga y decida lo que decida.

Si ya nos metemos en las relaciones de co-dependencia, de uno o de ambos, entonces el problema es mucho más hondo y tiene un vínculo mayúsculo con la autoestima, lo que hará que muchas actitudes las inspire el miedo: a estar solo, sobre todo. Lo cual como te imaginas, fomenta más los apegos y la imposibilidad de descubrir cuál es nuestra misión aquí.

-¿Alguna vez, ante la decisión de iniciar una relación de pareja, te has planteado la pregunta "Para qué?"

Claro. Y si no lo haces antes, te la harás durante, si es que la inicias. Pero hay que poner mucha atención en por qué nos hacemos esa pregunta y también para qué nos la hacemos. Si sabemos lo que realmente queremos, las respuestas vendrán. Si no lo sabemos, es probable que actuemos con cierta inercia y/o automatismo, que acabará disgustándonos antes o después al manifestarse en la circunstancia.

-En la imaginaria línea en cuyos extremos se encuentran, por un lado, el amor egoísta, y en el otro, el Amor incondicional y consciente, ¿dónde se sitúa el amor de pareja?

Donde uno quiera. Como ya te he dicho, todo depende de nuestro nivel de consciencia, del que tenemos y del que deseamos tener. Ello no impide que pueda llevarse a cabo en pareja, pero lo interesante sería que hacerlo sea la consecuencia de una decisión plena y deseada y no de un vaivén en el que no nos sentimos cómodos.

-¿No es la pareja más que un campo de entrenamiento para desarrollar Amor, desapego y eliminar faltas a la vez que disfrutando del samsara que nos ha tocado vivir?

Sí, es una manera de verlo. Para mí la única que tiene verdadero sentido. Pero si no disfrutas surfeando esas olas, tienes que mirarte mucho a ti mismo para averiguar lo que llevo diciendo todo el rato: qué quiero y para qué estoy en este mundo. La experiencia de este ego que no podemos dejar de ser, pero que podemos purificar, se acabará con la muerte del cuerpo. El espíritu consciente de que está en una aventura humana sabe hasta dónde ésta le está enriqueciendo, y eso será lo que se lleve consigo en su consciencia, sabiendo que el Amor es lo único que es eterno.

Mi deseo es formar una red de inter-independientes (en los apuntes se amplía el concepto) e ir enamorándome de todos desde el amor genuino. Otra cosa es que luego escoja tener una relación de pareja con alguno, o con alguna, que tampoco lo descarto, siempre que la libertad de nadie sufra. No estoy proclamando el amor libre y el fotelleo con todos, pues para mí el sexo cada vez tiene más un sentido sagrado, pero tampoco estoy segura de que pueda permanecer en una relación que me compromete sin yo quererlo. Estar, permanecer el tiempo que dure intensa y luego terminarla. Eso es lo que me parece más sano. Claro que yo no tengo hijos, pero, procuraría si los tuviera, no sacrificarme por ellos para que luego no me pese la insatisfacción de por vida.

26 nov. 2010

La Realidad.

Cuento de Sabiduría Milenaria.

Érase una vez un reino en el que la prosperidad y la abundancia se hallaban repartidas de manera justa entre todos sus habitantes. A su rey, que tenía fama de de ecuánime y sabio, le gustaba pasear al alba por los bellos y exuberantes jardines de palacio; unos jardines en los que crecían toda clase de flores y animales de las más raras y variadas especies.

Un día, hallándose el rey observando el iris oscuro y profundo de un ciervo al que acariciaba, de pronto irrumpió en su mente un poderoso interrogante acerca de la naturaleza de la Realidad.

¿Cuál es la verdadera naturaleza de lo que llamamos real? -se preguntó mirando el ojo abismal de aquel tierno animal.

¿Qué es realmente lo que llamamos realidad? ¿Lo que ven nuestros ojos? ¿Lo que interpretamos de lo que percibimos?- se preguntaba abrumado.

En verdad que hay muchas teorías escritas acerca de la realidad que llenan las bibliotecas de mi palacio, sin embargo, quisiera saber algo más preciso, algo más sencillo y clarificador que calme la sed de saber que acaba de inquietar mi corazón.

De inmediato, llamó a su chambelán y ordenó convocar a los hombres de conocimiento más destacados del reino, a fin de inducirles a elaborar un planteamiento definitivo sobre la naturaleza de la realidad.

Aquel grupo seleccionado de estudiosos y amantes del saber, tras muchos años de esfuerzo heroico, presentaron al fin a su majestad un único y enorme tomo intelectual, que pretendía satisfacer la gran pregunta que mantenía en vilo al rey. Éste, tras observar el tamaño de la respuesta, rechazó el trabajo sintiendo que no respondía exactamente a su inquietud y les pidió que lo resumieran todo en tan sólo un párrafo.

Los expertos, aunque severamente descorazonados, obedecieron a su majestad y volvieron a su difícil labor.

Al cabo de otros diez años se presentaron con una propuesta condensada que, seguro, se pensaban, satisfaría la gran pregunta de su majestad.

Todavía es demasiado largo, -refunfuñó el rey. Denme una sola palabra. Una sola palabra que lo diga todo acerca de la verdadera naturaleza de lo que llamamos realidad.

Con gran pesadez y frustración, el grupo de expertos comenzó de nuevo a deliberar y solamente llegando ya al final de sus días, fue que los pocos estudiosos que quedaban con vida se atrevieron a presentar ante el rey, con manos temblorosas, un manuscrito maltrecho con muchos borrones.

Sobre él estaba escrita una sola palabra.

Al verla, el ya anciano rey sonrió iluminándose la cara. ¿Cuál es?- preguntaron inquietos los cortesanos.

El rey mostrando el manuscrito a los presentes dijo:

La palabra que resume la verdadera naturaleza de lo que llamamos la realiad es:

"QUIZÁ"




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Tomado de unos apuntes de Psicología Transpersonal de la Escuela de P.T Kayzen

25 nov. 2010

Emotional Freedom Techniques.



Las Técnicas de Liberación Emocional (EFT por sus siglas en inglés, Emotional Freedom Techniques) son unas técnicas extraordinarias que sirven para eliminar, con sorprendente rapidez, problemas emocionales y físicos al reequilibrar el sistema energético del cuerpo.

EFT ha sido descrita como la ‘acupuntura para las emociones, sin agujas’. Tiene sus raíces en la antigua medicina china y en la ciencia moderna llamada Kinesiología aplicada.

EFT es una forma de psicoterapia alternativa que está basada en el hecho de que las emociones negativas están causadas por desequilibros en el campo energético del cuerpo. Lo que se hace para volver a equilibrarlo es lo que en inglés se llama ‘tapping’ (dar golpecitos suaves con los dedos) en los puntos de la acupuntura, mientras el paciente está enfocado en la emoción o asunto a tratar. Con esto se neutraliza la emoción negativa y se activan de forma natural los mecanismos autocurativos y regeneradores del cuerpo.

Este proceso, que podría parecer incluso ‘demasiado’ sencillo para funcionar, tiene un efecto neutralizador muy poderoso a la hora de tratar emociones negativas (aquellas que nos hacen sentir mal) de cualquier tipo, ya sea ansiedad, depresión, fobias, traumas…

Muchos problemas emocionales que previamente tuvieron que ser tratados durante meses o años de trabajo utilizando psicoterapia convencional, pueden ser reducidos o eliminados en unas pocas sesiones mediante EFT. Otros requieren mayor persistencia, pero, en cualquier caso, sus resultados son siempre permanentes.

EFT incorpora dos conocidos conceptos en el mundo de la sanación:

1.Las terapias basadas en los meridianos, como la acupuntura y la digitopuntura, en las que se estimulan ciertos puntos en el cuerpo

2.Las terapias de mente-cuerpo, que confirman la influencia de nuestros pensamientos en nuestra salud.

EFT hace uso de estas dos disciplinas en su procedimiento, y esto explica su asombrosa efectividad.

Esta es una terapia holística que incorpora el cuerpo y la mente al mismo tiempo, ya que, a diferencia de otras terapias, es imprescindible estar metalmente enfocado en el tema a tratar, mientras se estimulan físicamente los puntos energéticos de los meridianos.

http://www.tecnicasliberacionemocional.com/

19 nov. 2010

Intitulado.

La confianza no es otra cosa que sintonía con ese Poder que mueve los átomos y las galaxias. Ramayat.

Iris. Imagen de S.I. aumentada.


18 nov. 2010

Creer o no creer en la Ciencia.









Biología de la creencia. Bruce Lipton.

Por fin, la verificación científica de la unidad cuerpo-mente-espíritu descrita en "¡¿Y tú qué sabes?!" y sus aplicaciones en tu propio cuerpo.

La biología de la creencia es un libro revolucionario en el campo de la Biología moderna. Su autor, un prestigioso biólogo celular, describe con precisión las rutas moleculares a través de las que nuestras células se ven afectadas por nuestros pensamientos gracias a los efectos bioquímicos de las funciones cerebrales. Con lenguaje sencillo, múltiples ilustraciones, humor y ejemplos actuales, el doctor Lipton explica que los genes y el ADN no controlan nuestra biología, sino que es el ADN el que está controlado por las señales procedentes del medio externo celular, entre las que destacan los poderosos mensajes que provienen de nuestros pensamientos positivos y negativos. De esta manera, nuestro cuerpo puede cambiar realmente si reeducamos nuestra forma de pensar.

http://detenganlavacuna.files.wordpress.com/2010/09/la-biologia-de-la-creencia-dr-bruce-h-lipton.pdf (Texto del libro en pdf)

17 nov. 2010

XXI. Relatividad.

Cuando no tengo nada que decir, me suele gustar de una manera extraña ver esta clase de vídeos. Y sí, ya sé que no es la primera vez que cuelgo imágenes similares; pero es que a veces, para curarse de los males del egocentrismo, se hace por completo necesario no olvidarse de que, al fin y al cabo, sólo somos polvo de estrellas...

Y cuándo nos preguntemos a quién le importa lo que nos pase y lo que sintamos al respecto; y cuando nos devanemos los sesos por todo cuanto se nos escapa al raciocinio; y cuando como conclusión tengamos la tentación de coquetear con el sufrimiento, puede que erradamente decidamos que al macrocosmos nada, pero... por favor, no nos precipitemos asegurando que al microcosmos tampoco...

11 nov. 2010

Hacia una consciencia supramental.

“Pero la evolución no acaba en la mente; espera liberarse en algo mayor, en una consciencia espiritual o supramental. Por tanto, no hay razón alguna para poner límites a las posibilidades evolutivas tomando nuestra organización o estado actual como definitivo”.


Sri Aurobindo


Imagen: Сюр_реалимыслие

http://planocreativo.wordpress.com/2010/11/11/la-evolucion-no-acaba-en-la-mente/

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Esa es una de las entradas de Plano Creativo de hoy, el blog de Alejandro Jorodowsky (ignoro si el único), que suelo leer.

Me gusta pensar que es cierto. Necesito creer que lo es. De hecho el sentido último que inspira mi vida, el contenido de este blog, gira en torno a esa consciencia a la que creo contribuir con mi claridad.

Sin embargo a veces me pregunto si todo eso no es en tan sólo otra proyección mental que busca escapar de la aniquilación que, parece, representa la muerte desde este plano existencial.

¿Cómo saber con certeza que esa espiritualidad, esa profundidad más allá de lo fenoménico de la que todos los pensadores, sabios y buscadores humanos hablan sin cesar, no es fruto del intento humano, más o menos desesperado o sereno, de trascender el miedo que esa muerte representa?

Imposible. Es imposible. Uno lo decide y ya está. Da igual los motivos. Es lo que hay. Puede que tan sólo sea una buena forma, la más hermosa, de inspirarse aquí; de hacer posible estar todos conviviendo en pos de una paz mental que se torna en imprescindible frente a tanto dolor y miseria.

Quizá sea que hasta ahora no hayamos descubierto otra fórmula más idónea de hacernos compatibles y evolucionar en dirección al Amor Universal, nuestra pretendida esencia, para que se instale y nos aleje de la autodestrucción a la que, es bastante obvio, estamos abocados como especie.

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Sri Aurobindo (Calcuta 1872 – Pondicherry 1950). Figura polifacética cuya vida transcurre a caballo entre los siglos XIX y XX. Fue político y luchador por la independencia de la India; filósofo, integrador de dos civilizaciones: oriente y occidente; vidente, y descubridor de una nueva, misteriosa y ascendente geografía de esta tierra y de este universo; maestro de yoga y de nuevos caminos de acercamiento a la divinidad; poeta de delicados sonetos y de una extensa epopeya épica, Savitrí, compendio de su vasta experiencia. (De la Wikipedia.)

9 nov. 2010

XX. Mi cuerpo y yo.

A menudo he pensado que del mismo modo que no soy del todo ajena al funcionamiento de los procesos corporales, aunque tenga de ellos un conocimiento muy impreciso en tanto me sienta físicamente "bien", y algo más definido cuando algo me duele, si bien sólo atiendo al hecho doloroso en sí, pero no a lo que lo causa; del mismo modo, decía, las células de mi cuerpo no pueden ser ajenas al efecto de mis procesos mentales. Si siento ira o ansiedad, segrego más ácido clorhídrico o más adrenalina de lo normal, y al notarlo en mi estómago y en mi sistema circulatorio, refuerzo esa ira y esa ansiedad, produciendo más ácido y más adrenalina; hasta que decido tranquilizarme o me tomo una pastilla que hará el trabajo sucio por mí. Yo sólo quiero que todo pare, pero no me doy cuenta, o no quiero dármela, de que la única que puede pararlo soy yo. Si bien llegado el tiempo en que la lesión crónica se ha instalado, el reajuste que mi voluntad podría representar se hace cada vez más ineficaz y termino necesitando el clásico tratamiento farmacológico de por vida.

La fisiología me enseña lo bien diseñados que estamos, la forma tan excelente en que todo se autorregula, se compensa y se regenera mediante lo que se conoce con el nombre de homeostasis. Cierto es que casi todos son procesos automáticos a cargo de mi sistema neurovegetativo, pero de ahí a negar que hay una forma de consciencia en todo ello, otra forma de consciencia que funciona al margen de la mía, va un gran trecho que por descuidado siempre acarrea consecuencias cuyos efectos sin duda se van sumando.

Por citar otro ejemplo: yo puedo fumar porque me gusta, porque me da la gana, porque creo que compensa mi ansiedad, porque me distrae, porque me facilita las relaciones... da igual la motivación que me impulse a hacerlo, pero eso no significa que entre las células pulmonares no se produzca, por así decir, una especie de malestar de clase. Tal vez se pregunten de alguna forma qué son todas esas sustancias que entran en su hábitat de repente a través del humo inhalado y que interfieren de forma agresiva su denodado e incondicional trabajo de oxigenarnos. Claro es que hacen lo que pueden para compensar con cada bocanada tamaña intromisión de su noble quehacer; hasta que se les agotan los recursos y claudican. Yo, mientras tanto, suelo decirme algo así como "qué rollo de tos tengo, que ahogo siento cuando subo un par de pisos, que catarro más pertinaz... Puede que hasta me enfade con mis pulmones por parecerme unos ingratos. Si yo necesito fumar, ¿por qué ellos me lo quieren impedir con su reactividad bronquial?

Es decir, que yo sí me puedo permitir pensar, sentir y actuar en automático la mayor parte del tiempo, o a veces no tanto; pero si de alguna manera el cuerpo se defiende, entonces es un incordio para lo que quiero pensar, sentir o hacer. No importa. Luego me digo que no entiendo nada y que soy una víctima de mi fisiología...

Mencioné el fumar, como podría haberme referido al comer, o al hecho de ejercitar mis músculos y articulaciones. Parece que me da igual lo que como, o si no como, o si me atiborro de bombones aunque eso trastoque mi metabolismo hasta fabricarme unos buenos depósitos de grasa. ¿Que es en la cintura? Me pongo ropa ancha. ¿Que es en las arterias? Total, no me entero hasta que unos análisis lo cantan o con los años me da un jamacuco cerebral, pulmonar o hepático... Da igual si me siento en el sofá horas y días arqueando la columna lumbar en al aire después de currar de pie durante horas. ¡Vaya, por Dios, ¿pues no me ha salido una hernia discal? ¿Cómo se atreve? Da lo mismo si juego al padel a lo bestia cuando ni siquiera estoy entrenada, porque necesito canalizar mi rabia por las mil horas que trabajo a la semana; si a mí me divierte, los tendones de mi brazo no tienen derecho a inflamarse por el sobreuso. Yo sólo sé que me duele, y el brazo es un jodido aguafiestas. Da igual si camino con unos taconazos todos los días porque me hacen sentir atractiva, porque por supuesto no me voy a poner unas antiestéticas deportivas. Si con los años me salen juanetes o callos, mierda de pies que me duelen y encima me impiden seguir presumiendo...

Podría seguir hasta aburrir, y no es mi pretensión. Tampoco lo es sembrar el agobio por tanto maltrato como le doy a ese cuerpo serrano. La cuestión es saber que lo que me pasa físicamente no es gratuito, no viene caído del cielo, por mucho que no lo entienda porque no soy profesional de la salud, y a veces aunque lo sea. El fondo de todo esto es que suelo pensar que mi cuerpo está a mi servicio y que tiene que estarlo siempre a pesar del maltrato. Prefiero decirme cosas como que los años no pasan en valde; o que me hago vieja y, claro, es lo normal; o que esta mierda de cuerpo me funciona de pena...

Me gustaría firmar la paz con mi cuerpo y aprender a escucharlo y respetarlo en la medida que pueda. No maldecirlo cuando me falla, sino dedicarle un tiempo a la responsabilidad que yo tengo en el fallo que me he producido a mí misma. Me gustaría no seguir creyendo que lo que pienso no tienen ningún efecto en lo que siento; viceversa, que lo que siento no tiene ningún efecto en lo que pienso. Y, por supuesto, me gustaría no pasar de largo ante el hecho crucial de que lo que hago, depende absolutamente de todo ese manejo.

Me gustaría darme cuenta de que mi actitud, infinitas veces conectada en automático, atiende netamente a lo que pienso, lo que quiero, lo que necesito y lo que siento. Por eso me gustaría ser capaz de tener en cuenta al vehículo por excelencia que me lo permite, así como llegar a respetarlo como el colega-cómplice de este equipo que ambos formamos en el ámbio experiencial. Porque se lo merece, cuando menos, tanto como yo. Porque sin él, todo este rollo de vivir no sería en absoluto posible.


De San Internet
 Por eso y no por otra cosa le pongo voz al mundo diminuto ilustrando creativamente sus conversaciones. Es seguro que sus integrantes entienden las cosas de otra manera, pero si no es contando sus vicisitudes con ejemplos que puedan equipararse a la vida que llamamos real, no creo que empecemos a darnos cuenta de un modo cabal de la responsablidad personal que cada cual tiene en el asunto ese de su bienestar.

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9/11/10

Relativizando que es gerundio: me gustaría aclarar que no estoy ni a favor ni en contra del tabaco. Cada cual es muy libre de hacer de su capa un sayo. O no. Lo mencioné como ejemplo de mi argumentación, pero en realidad da lo mismo que sea tabaco, comida o cualquier otro objeto/sujeto, material/inmaterial, que nos mueva y despierte tanto nuestra filias como nuestras fobias.


El quid de la cuestión, el núcleo, el centro, el meollo es por y para qué hacemos lo que hacemos y en qué medida le afecta a una parte que es muy nuestra; tan nuestra que sin ella no habría, que sepamos, nada que hacer aquí. Una parte que nos permite, como ya dije, vivir las experiencias, sean en el plano físico y/o mental; incluyendo en este último, las emociones, los deseos y las necesidades, y por supuesto también la voluntad que gestiona todo eso.

7 nov. 2010

Conversación uterina.

Ütero y anejos


 Célula I: ¿Les has escrito?

Célula II: ¿A quiénes?

CI: ¿A quiénes va a ser? ¡A los ovarios!

CII: Pero si ya lo saben de sobra, pero dicen que no pueden hacer nada.

CI: ¿Ah, no?

CII: No. Dicen que ellos tienen las manos atadas, que ya han intentado comunicarse innumerables veces con la hipófisis, pero que está colapsada porque el hipotálamo no puede hacer bien su parte.

CI: ¿Cómo que no? ¡Pero si son socios!

CII: Ya lo sé, pero a raíz del dolor por la ruptura, la avalancha de emociones ha aumentado un 70% durante las últimas semanas y no hay efectivos suficientes para gestionarlas. Ten en cuenta que una experiencia así produce un cataclismo cerebral equivalente a 7 en la escala de Richter. Eso significa que se han desbarajustado todos los archivos de memorias; incluso las que parecían felizmente archivadas. Como se esperan además nuevas réplicas a corto-medio plazo, tal vez se tarde años en volver a normalizar el rendimiento. Y eso suponiendo que la voluntad intervenga, que si no…

CI: ¡Jopé…! Eso desatará la superpoblación entre nosotras, y como ya somos pocas encima parirá la abuela, no te digo…

M:Miometrio; E:Endometrio

CII: Ya… ¡Qué me vas a contar a mí, que a mi apartamento de 40 micras vienen a comer y dormir diariamente diecisiete colegas.

CI: ¡Madre mía!

CII: Claro, no las voy a dejar tiradas. Qué culpa tienen ellas de lo que está pasando en las altas esferas.

CI: No, si lo entiendo. Al fin y al cabo nuestros hogares sólo lo son en usufructo. Nosotras llegamos primero, pero firmamos la cláusula, si mal no recuerdas, de que en caso de necesidad habría que compartirlos.

CII: Ya te digo. Los ovarios saben que deben frenar la producción de estrógenos, pero las órdenes de arriba son estrictas y el feedback lo han cerrado por el tema del insomnio y la bulimia, así que sin los recaptadores y neutralizadores, la materia prima podría malignizarse, y antes de eso, mejor acoger la síntesis masiva de coleguis, aunque tengamos que apretarnos todas un poco, ¿no? Bueno, todas menos tú y las de tu clase, que vivís en el barrio miometrial, pijina; pero en el suburbio endometrial ya sabes cómo funcionan las cosas... Cada mes a la puta calle, literalmente.

CI: Lo sé… y no sabes cuánto lo siento. Nunca pensé que lo lamentaría tanto, porque te he cobrado mucho afecto. Nunca había tenido una amiga como tú.

CII: Ya... Es que no da tiempo entre periodos a conocerse tan profundamente, pero tú y yo congeniamos a la primera y casi sin palabras. Fue mirarnos y sentir en el núcleo una fuerte hermandad…

CI: Sí, es verdad… qué bonito, ¿no?

CII: Bonito sí que es, pero al final nos dolerá separarnos.

CI: … Se me estaba ocurriendo que quizá podríamos irnos juntas…

CII: Pero… tú ya sabes que eso significa salir del cuerpo.

CI: Lo sé, pero ¿para qué quiero quedarme aquí si tú te vas?

CII: Para cumplir tus funciones, mujer.

CI: ¡Pero si hay superpoblación! Menos que en tu barrio, pero tal y como se están poniendo las cosas, pronto sobraremos todas. Y para terminar en la basura de un quirófano, prefiero irme a cualquier otro sitio, pero contigo.

CII: Bueno… si tú quieres, yo no tengo inconveniente. Cuando falte poco para la menstruación, te quedas a dormir en mi casa y salimos juntas. ¿Te parece?

CI: De acuerdo, bonita.

CII: Y ahora, vamos a dormir, que se ha hecho muy tarde.

CI: Vale. Hasta mañana. Te quiero.

CII: Y yo a ti…



Ovario. Tal que una galaxia...

5 nov. 2010

Otoño.

Me gusta vivir cerca de los árboles.
Me gustan todos, pero especialmente los de hoja caduca porque ilustran en mi cotidianidad el paso de las estaciones; reflejo directo de las mudanzas de mi corazón.


Nunca antes había tenido el privilegio de ser testigo de la inmensa belleza que esconde algo tan sencillo, con tan sólo asomarme a una de las ventanas de mi nido.


Nunca antes me había gustado tanto el otoño.
Las miles de hojas del suelo no me dan tristeza; como ocurría antes, en mi otra vida; pues ya soy capaz de presentir el latido del vigor que traerá la próxima primavera.


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Para A. en su 49 aniversario.

3 nov. 2010

El Poder del Pensamiento. Deepak Chopra

I.El envejecimiento en las personas, al contrario que en los animales, no es un fenómeno fijo. Los científicos sospechan hacen tiempo, que el envejecimiento humano es variable: se acelera en condiciones de estrés y puede ralentizarse con el enamoramiento. Lo que conocemos como edad cronológica no tiene por qué ser equivalente a la edad biológica.
I


II. Hace tiempo que se sabe que una experiencia recordada puede desencadenar el mismo flujo de neurotransmisores y la misma liberación de sustancias químicas en el organismo que una experiencia real. ¿Qué es esto que llamamos realidad cotidiana? Tal vez lo que consideramos realidad cotidiana no sea otra cosa que una hipnosis programada socialmente, una ficción inducida en la que participamos colectivamente. Nuestra experiencia de la realidad cotidiana es el resultado de la interpretación de la experiencia sensorial. El mundo físico es una respuesta del observador. Los receptores que utilizamos para observar son básicamente los receptores y el sistema nervioso. Hay una diferencia entre la realidad y nuestra percepción de la realidad. La mayor parte de lo que vemos es una interpretación. Es una función de nuestros receptores y el modo en que hemos aprendido a utilizarlos.
II.


III.La ciencia basada en el modelo materialista ha intentando comprender los mecanismos de la enfermedad, con la esperanza de que si se comprenden y se interfiere en ellos, debería ser posible eliminar la enfermedad. Esta estrategia no ha funcionado, porque los mecanismos de la enfermedad no son los que la causan. La salud no es mera ausencia de enfermedad, sino un estado de vitalidad, de energía, de creatividad; en definitiva es un estado superior de la conciencia. Veamos un modelo que va más allá del materialista.
III.


IV.Me gustaría sugerir una alternativa de vernos a nosotros mismos. La de quizá no seamos este cuerpo físico. Que lo que llamamos cuerpo físico tal vez sólo sea un lugar donde residan nuestro recuerdos y sueños en el presente. Que confundimos el caballo con el jinete. Que el verdadero yo no son estas moléculas sobre las que cabalgo. Nuestra tecnología se basa en el derrocamiento de la superstición del materialismo. Hoy en día si podemos usar un fax, escuchar un programa de radio o ver la televisión es porque la tecnología se basa en una premisa básica descubierta por los científicos, que dice que la naturaleza esencial del mundo material es que no es material. Estas tecnologías no habrían sido posible si los científicos no hubieran perforado la máscara de la materia para penetrar en el mundo de la energía y la información. La materia esencial del universo es la no-materia.
IV


V. Las moléculas del cuerpo son la experiencia objetiva de la conciencia. Y la mente es la experiencia subjetiva de la conciencia. Son inseparables en tanto son el mismo fenómeno bajo diferentes disfraces. Experimentamos la información y la energía subjetivamente a través de la mente. Y experimentamos la información y la energía objetivamente a través del cuerpo, pero también a través del mundo físico. El mundo físico exterior está formado por información y energía que experimentamos a través de nuestros sensores, que son transductores que convierten la información y la energía en sabores, texturas, formas y colores. Y nosotros asociamos todo eso con el flujo incesante de quántums de información y energía. Tambien lo experimentamos en la mente como pensamientos, sentimientos, emociones y deseos.
V


VI. Si las transformaciones en el organismo vienen condicionadas por la energía y la información, y si éstas estan condicionadas por la interpretación, los pensamientos, los sentimientos y las emociones, entonces quizá seremos capaces de influir en las expresiones de esos estados de energía e información. Las expresiones bioquímicas, de conducta, etc. Hay una expresión en la ciencia védica que dice: "Utilizo los recuerdos, pero no permito que los recuerdos me utilicen." Claro que hay que utilizar los recuerdos, pero cuando uno permite que los recuerdos le utilicen se convierte en víctima en vez de creador. Dejar que los recuerdos le utilicen a uno es estar en un estado de reacción constante; y utilizar los recuerdos para crear respuestas creativas en el campo de infinitas posibilidades es convertirse en un creador.
VI


VII.La ley del Dharma dice que todos tenemos un talento único y una forma única de expresarlo que nadie más tiene. Hay una cosa que uno puede hacer mejor que nadie, y cuando la hace pierde la noción del tiempo, la conciencia del tiempo. Por tanto, afirmaría que el primer factor de muerte prematura es la falta de propósito en la vida. El desencadenante número dos es la valoración de la felicidad propia, si uno piensa que es feliz o no.
VII



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Hace poco le pregunté a un médico amigo mío: ¿Sabrías definir la vida? Y el me contestó: Sí, claro, es una enfermedad de transmisión sexual incurable. (Chopra)

1 nov. 2010

Universos paralelos.




-"Tal vez debiéramos vivir plenamente la vida que nos toca y no buscarnos en otras..."

-Tal vez, pero... si en otra soy más yo misma, a mí que me dejen tranquila, oiga...