7 abr. 2011

Vanidad.

 Somos hijos del latido de Dios, y esclavos de su presión.

Tomada de aquí.




Descorchó una botella de vino, encendió la chimenea y mientras bebía, contempló absorto como ardía el manuscrito.  Kum*


Sus escritos ya cumplieron. No nacieron para trascender. Fue la labor de parto lo que les dio sentido. Malena.





Final de trayecto. No sé si por humildad o por vanidad. En cualquier caso por voluntad.
Gracias a todos los testigos lacónicos de mis letras.
Hasta siempre.


10:10
Pero como el humor es atributo del amor, no ha lugar el desaliento, porque en verdad tan solo estoy respirando. Y es que la carta Zen de hoy tiene mucho de todo.

Ya eres un iluminado. Ahora sólo necesitas saberlo.

¿Qué es el ¨Zen? Vender agua junto a un río.

Cuando camines, camina. Cuando te sientes, siéntate. Cuando comas, come.

El obstáculo es el camino.

*

8 de abril.

La dualidad de la vida no está para hacernos sufrir sin ningún motivo sino, como mínimo, para permitirnos saber que el sufrimiento no es dañino. Si lo abrazamos sin miedo, el sufrimiento deja de ser doloroso y prácticamente se vuelve inexistente. Cómo nos afectan las cosas está básicamente determinado por el significado que le damos a éstas. El profundo conocimiento de que no hay nada a nuestro alrededor que esté en contra de nosotros o que sea contraproducente con nuestro crecimiento y aprendizaje sirve como un escudo protector impenetrable. Está presente de manera natural en la conciencia de la unidad, donde no existe ninguna necesidad de defenderse.

Rasgar el velo de la dualidad.
Andreas Moritz

6 abr. 2011

Lo mejor es... que ni idea.


Caloi
La ¿dificultad? del Zen es que para la mente racional representa una "lógica" a la que parecen faltarle premisas; y para la mente emocional sus frases pueden resultar en exceso crípticas.

Se me ocurre que para ¿remediar? tal "cojera", cada una de esas partes mentales tendría que aportar su pata a la ecuación, atención/intención, tan olvidada ella y al tiempo tan necesaria para manejar una vida congruente con quien a uno le dé la gana ser, si es que le alcanza serlo.

Se me ocurre también que sin la atención y la intención consensuadas en uno mismo y en la interacción con el otro, antes o después le provocará un ir a la ¿deriva? en lo cotidiano, así como en el cómputo de sus semanas, meses o años.

Claro que la sensación de ir a la deriva puede ser incluso deseable; o parecer a bote pronto bastante inevitable. Dios me libre de apuntar a lo contrario... porque a veces ciertas formas de vivir la vida  y de vivirse en ella, me resultan francamente complicadas. Aunque, ¿paradójicamente?, las más de las veces que yo haya visto, entre las cuales he de incluirme, pertenecen a seres que gozan de bastantes privilegios en el conjunto global de los dones del planeta. Privilegios siempre relativos en un contexto egóico u obliguil.

Sin embargo, a mí me pasa que tengo que entender lo que vivo, así como comprender lo que entiendo (algo así como sentir, pero con inteligencia, y esto no es negociable) siquiera sea intuitivamente, para quedarme en paz conmigo misma y con las circunstancias.

Hace tiempo que creo, y no digo nada nuevo, que la felicidad, en tanto actitud, es imposible sin paz emocional.  Con eso no sostengo que la paz emocional necesariamente haya de estar reñida con la intensidad ni con la cantidad de experiencias emocionantes; a condición, me parece, de que uno sepa manejarlas. O no sepa pero no le importe darse porrazos.

Porque... si le importa..., entonces no sé por qué no ha de considerar sus errores como benditos ensayos para calibrar un manejo de esas experiencias más acorde con su grado de tolerancia sensible, en lugar de muescas indeleblemente vergonzantes que le denigran o anulan de alguna forma.

De otro lado se sabe, aunque no todos lo hayan razonado por sí mismos, que los estímulos repetitivos producen un mayor y más rápido acostumbramiento a la sensación que nos desata. Y eso, ¿menos mal?, rige tanto para el dolor como para el placer. Todo lo cual implica que: o bien aumentamos algún parámetro (velocidad, intensidad, ritmo...), o bien cambiamos de estímulos. De lo contrario, el hastío como poco será bastante probable.

Qué se le va a hacer. Son gajes del oficio de sentir como prioridad en la vida...

A lo que iba, que desde las ramas me he ido a otros troncos: que el Zen es endiabladamente inasible si se quiere interpretar desde uno solo de nuestros hemisferios.

La mayor ventaja que le encuentro a esa dificultad es que es ella precisamente la que mantiene sus mensajes frescos y libres de nuestras manipuladoras y/o corrosivas manazas  interpretativas.



5 abr. 2011

Zembiduría.

 La práctica impide que degeneres hacia los extremos de la negación o la afirmación.


El humor crece con S. Internet



4 abr. 2011

Víctima de los demás, verdugo de sí mismo.

Tomado de la Red




11:11. Incis(iv)o.

Mira lo que m'adisho la Zembiduría hoy:



Convertir en ideal la persecución del bien es como querer desembarazarse de la izquierda doblando constantemente a la derecha, un camino en círculos.









Entonces será realmente libre de disfrutar de todo lo que posee, o que no posee, pero sin ser poseído a su vez. Porque hoy en día no se tienen objetos, son los objetos los que le tienen a uno. Usted no consume servicios, los servicios le consumen a usted. No mantiene relaciones, las relaciones le mantienen a usted. No tiene pensamientos, sentimientos o sensaciones, los pensamientos, los sentimientos y las sensaciones le poseen y a veces le atormentan.

Guy Corneau

(Estoy con él, a ver si me cuenta qué hay que hacer. O no hacer.)


*
Reina, gracias por chivarte.

2 abr. 2011

Sopa de letras.


De mi querida Red de redes. Celebrando las buenas imágenes.



















Leo para completar mi experiencia.
Y yo para interpretarla.

Escribo para integrar mi vida.
Yo, para respirarla.

Existo gracias a, por y para las palabras.
Que pueblan y abarrotan pensamientos y emociones.

Celebro mi alegría con palabras.
Yo en cambio prefiero los gestos.

En la tristeza, me consuelan. 
A mí me hieren más hondo.

En ellas me refugio cuando soy incomprendida.
Para comprender que no soy una víctima.

Ofrezco amistad y amor infinitos, completados o acotados con palabras. 
 Que ornan es bien cierto, mas sus incontables matices nunca llenarán el vacío.

Huyo de las palabras enfermas, de las que admiten resentimiento, culpa o ira.
Yo no huyo: son mi sombra.

El abecedario ha trazado mi camino, pero he abierto con él nuevos senderos.
Que para mi solaz he transitado gustosa.

Juego con las palabras, las distraigo y, a veces, las despisto.
Mas es  uno mismo quien se confunde y sufre con esos juegos.


Soy dueña de su significado y esclava de su forma.
Por su excelencia, de la mente dual son herramientas.

Forman parte de mi ruido y también de mis silencios.
Si bien el auténtico silencio, carece de palabras.



*
El texto en cursiva es de Concha Barbero, del cual me he servido bajo la confianza de no molestarle.

1 abr. 2011

XXXI. Encuentro lo que elijo.

De S.I. (Si alguien sabe de quién es, lo diga.)

He retocado algo el texto, pero puede que siga siendo intraducible.
No importa.

Este apartado es personal: transpersonal quizá debiera llamarlo. Y entiendo que no se entienda. Mas como es mi plataforma para aclararme yo misma, no pienso demasiado en si suscito o no interés en los potenciales observadores de mis procesos internos.




Encuentro lo que elijo.

No necesariamente todo de golpe, es obvio. Más bien... como a latidos, oscilaciones o vibraciones, que van dando forma a esas elecciones mías que me hacen pensar esto, hacer aquello, actuar en suma.



No sé cómo lo expresaría cada cual caso de hacerme traducible.

Mi testimonio es que esa forma de irse conformando los distintos relieves de mis experiencias, producen en mi atención un efecto como de película, pobladita de fotogramas que puedo manipular a placer con el fhotoshop de la  memoria.

Amplío uno cualquiera, lo enfoco y desde ahí comienzo a rodar otra película, por supuesto que mental, que me creo hasta el extremo de cambiar mi voluntad congruente con el argumento de esa nueva película que sólo está en mi cabeza.

Por ejemplo, cuando me siento una víctima de algo, lo que sea: de que llueve demasiado; de que la gente se cuela en la tienda o en el tráfico; de que me duelen las cervicales o los meniscos; de que mengano o zutana saben tocarme las gónadas a distancia...

Todas esas cosas, grandes, medianas o pequeñas, que me pasan, y que van destilando ira que me trago de incierta forma, y que no siempre puedo procesar.

No puedo esperar tener buenas digestiones de mis experiencias si son esas las energías que me mueven y que además yo permito que lo sigan haciendo por obra y gracia de mi inercial afán.

Claro es que nada me impide sentir incomodidades, siquiera para confirmar por enésima mis premisas de partida: que soy esa víctima de marras y/o que el mundo está en mi contra. Esto, siempre en porcentajes fluctuantes a cargo de lo cotidiano: de lo que "me" pase, de lo que "me" hagan, de lo que"me" digan, de lo que a mí, me, conmigo.

Siempre desde un punto egocentrado desde el que voy juzgándolo todo sin excepción.

Al fin y al cabo lo que interpreto es lo único que me importa. Tanto si interpreto yo, como si entrego a otro todo mi crédito.

Y en ese irme encontrando lo que voy eligiendo, por las mismas, cuando no me gusta, voy negando que lo haya elegido yo. Porque... muy pocas veces se parece a lo que yo he imaginado. Tanto menos cuanta más ira riegue mi pensamiento.

No me doy cuenta de ese desdoblamiento y ampliación del fotograma que me hace vivir mis experiencias como películas propias, obviando en gran medida que he de habérmelas con las películas mentales de otros, y que todo a la postre se reduce a un baile de interpretaciones.

Si eso es así, comprendo que haya tantos conflictos... Menuda escalada de "no te, no me, soporto" sumando efectos a escala mundial...

Hoy creo que el único nexo que reconozco auténtico, en los fotogramas que experimento en mi vida, es un sustrato de lo amoroso (incondicional e incausado, amor por amor mismo): tan fosilizado otrora, como húmedo y saciante ahora.

Me gusta el contacto con ese nexo. Y ahora que sé que lo llevo dentro, no pienso perderlo de vista.

31 mar. 2011

Erre, Efe y Jota: tricéfala complicidad consciente.


Caloi

Amor sin tiempo ni forma.


• Nunca las condiciones externas producen amor.


• Para encontrarme con el amor, no es que me falten conocimientos es que me sobran ideas erróneas.


• Cuando una ilusión cae, se abre un espacio luminoso. Y en esa amplitud luminosa está en el amor.


• No existe persona egoísta, sino personas que, por no haber ampliado la conciencia, se sienten encerradas en un yo y a partir de ese encogimiento, surge una actuación errónea.

• No existen defectos y cualidades, cada ser humano actúa según su comprensión.

• El verdadero amor en sí nos libera, es el imaginario el que nos ata.

(Estas notas no son mías. Son repeticiones de una misma cosa ya dicha y redicha y que me suenan esencialmente verdaderas.)

*

Tengo tres cabezas que a veces se representan ahí fuera; encarnadas en mis "amigos" los humanos.
Una me da leche, otra me da lana y otra mantequilla para toda la semana.

Son, además, espejos de mis adentros en los que se miran mis energías.

Esas energías, que me traen tan de cabeza: unas veces me visten guapa, y otras para el espanto; según se refleje la luz o la sombra de mi existencial fuente.

Las cabezas representadas en Erre, Efe y Jota son por supuesto andróginas. No cabe sólo lo masculino, o sólo lo femenino en ellas.

Una mañana se lo dije a todas juntas mientras desayunábamos: sois lo más bonito que veo en este sitio. Reconozco un exceso de coquetería en mis palabras que puede que ruborizara sus egos, y el mío con ellos, mas no me arredré, porque ellas, esas cabezas cómplices, saben como yo sé, que mi intención última es una forma más de amar que se puede tomar o dejar.

Gracias por el regalo de vuestra compañía.
Tal cual.

Ahora... a desidentificarse tocan...





Abrazos trans.

29 mar. 2011

Lo esencial es invisible a los ojos. Principito, dixit.

Caloi

Reconociendo el mérito de mis influencias lectoras y que me apunto al mimetismo de la semántica sin grandes resistencias, hoy la carta Zen es de mi cosecha.

Sabiendo que todo está inventado, no hago sino reproducir lo que me parece verdadero. Lo sea o no ya se verá; o no, que tampoco importa.

Y como el Zen tiene muchas lecturas, es disculpable que algunos sólo lo crean una juntada de letras sin genio. Eso importaría aún menos si es que uno de ellos posara su atención en esta mota luminosa que flota en el ciberespacio.

Matiz para Exupery:
La belleza esencial es invisible a los ojos.
La verdad esencial es invisible a los ojos.
La bondad esencial es invisible a los ojos...




Zembiduría:

-Maestro, la vela se ha apagado, no veo nada.
-Abre la ventana, que ya es de día...


**

A Richy, con amor sin duda.

22 mar. 2011

Vamos siempre solos.

Sólo van juntos aquellos que despiertan.

Frase Zen.
Me ha salido hoy en la baraja.
Es de lo más sugerente...

Porque... ¿qué será para cada cual estar despierto...?
¿Será, lo que quiera que sea para cada cual, algo por lo que no querría volver a dormirse más...?

Y si la vida es sueño, ¿es morirse despertar...?

Antes de la gran muerte, hay infinidad de pequeñas muertes... ¿Cuántas veces ha de morirse uno para sentirse despierto...?

Me pregunto cómo respondería el Zen a todo eso...




De una de las muchas páginas que visito. Si el autor no está de acuerdo con el uso que le doy, me lo diga. A cambio paso un sitio de fotos que me place y del que es posible saliera ésta.


21 mar. 2011

XXX. Gratitud.

Si la única oración que pronunciásemos en la vida fuese: "gracias", bastaría. Ekhart Tolle.


En el día de hoy, el enfoque de mi atención se orienta hacia la gratitud como fundamento de relación con la vida.

La gratitud es la expresión que nace de un estado de conciencia que emana aceptación y amor hacia todos los innumerables canales con que se relaciona diariamente con nosotros la  inteligencia de la vida.

Gracias por la atención que se despliega en mi consciencia.
Gracias por darme cuenta, incluso de que me doy cuenta.
Gracias por ser, saberme capaz de detenerme, observar y saberme presencia.

Atención al sentimiento de gratitud.
Atención al espacio interior desde el que decimos "gracias".
Atención.

Durante el día de hoy voy a dar las gracias a un mínimo de 7 personas sintiendo el reconocimiento de una parte valiosa de cada una de ellas. Apreciando cómo en algún momento pasado quien más quien menos ha beneficiado en algo mi existencia.

Practico hoy la generosa visión de mirar a esa parte honda que los demás tienen, parte a veces escondida y ocasional, y tras mirar y sentir aprovecho esa oleada de generosidad que conforma un reconocimiento de lo que para mí ha significado algún momento de sus trayectorias.

Recuerdo que el nivel persona es dual por lo que evito idealizaciones que a veces tiendo a proyectar.  En realidad las manifestaciones de ese nivel se proyectan mediante luces y sombras. Un aspecto que no elimina el reconocimiento de la grandeza que en momentos determinados atestiguo en su propia belleza.

Si duda se trata de una acción de puro agradecer formulada por el deleite de surfear un sentimiento de gratitud, una formulación que no espera contestación, que nace para ser realizada y que una vez finalizada, se disuelve en el momento presente siguiente como un remolino que nació y se disolvió en la nada.

Apuntes del curso "Educación para el Despertar".
Escuela de Desarrollo Transpersonal Kayzen


**

Me resulta extremadamente fácil dar las gracias por enésima vez a ciertas personas de mi vida, o a diversas situaciones mediante las cuales he obtenido algo que me ha facilitado las cosas.

Pese a mi amplia disposición, y si bien no me niego de pleno, cierto es que no me brota espontáneamente agradecer en igual medida a quienes contribuyeron a lo mismo, si bien de un modo que entonces viví como indeseable, doloroso y/o conflictivo.

Pero el tiempo ha pasado y no dudo de que realmente es una tontería de pereza la que me invade decírselo a cualquiera de ellos. Quizá porque aunque no les deseo ningún mal, tampoco les deseo específicamente ningún bien. Quizá porque imagino que ni siquiera lo necesitan de mí o les importa... Qué se yo...

Y como esa pereza me ha producido una cierta efervescencia en el abdomen y en el pecho, me traje de la manga ante esta pantalla, que tanto miedo escénico me produce aún a pesar de la honda libertad que entraña el medio. Me traje, dije, para verter sobre ella un comienzo de intenciones del que acaso salgan otros frutos inesperados. Que la vida tiene ojos y al final, todo se sabe...

1.Gracias a mi padre por su autoritarismo, que si bien me impidió batir mis alas de niña, me ha permitido darme cuenta de la gran fuerza que traigo de serie. Más de la que aún sé manejar para no hacer (me) daño.

2.Gracias a mi madre por su negativismo, que si bien me llenó de escudos y armas, me ha permitido darme cuenta de que la luz es para todos, que yo soy luz y que también lo son los otros.

3.Gracias al cuerpo común que conformaron mis tres hermanos mayores y que tan bien reflejaron el espíritu de un karma familiar muy oscuro, porque me mostraron el camino para arrostrarles la luz de mi genuina mirada inocente.

4.Gracias al cuerpo común de las tres parejas importantes de mi vida, y que tan fielmente me mostraron mi sombra, porque tres fueron los empeños con los que logré darme cuenta de mi victimismo, mi profundo desprecio y mi incapacidad para ser amor y darlo sin pedir nada a cambio.

5.Gracias al cuerpo común de todos mis amigos y amigas del pasado por ser los mojones del camino hacia el darme cuenta de que desde mi profunda necesidad afectiva no podía darles ese mismo afecto que yo les pedía sino con exigencias y expectativas que tramaban proyecciones y conflictos.

6.Gracias al cuerpo común de todos mis maestros, con roles de amigos, parejas o compañeros, porque gracias a ellos me he dado cuenta de que las cosas se hacen haciéndolas y no enfocándose en las dificultades.

7.Gracias a la vida, que me ha dado tanto... (Versión compartida).


En la ciudad sin límites.

La culpa que Max siente cuando ve cercana su muerte, por aquello que quiso hacer y no hizo, le arrastra en su demencia senil - fase en la que la memoria retrógrada cobra pleno apogeo- en un intento de modificar el error de su pasado.

De hecho su consciencia está situada en el episodio justo antes tomar la decisión que cambió el curso de su vida para siempre; y sólo piensa, siente y actúa tratando de hacer lo correcto esta vez.

Lo correcto para su corazón, que es quien tiene que decir la última palabra, de acuerdo con el fondo insobornable que todos llevamos dentro.

Sin embargo la muerte se lo lleva antes de ver cumplido su deseo más perentorio.

Bendita la labor de quienes amando y perdonando alivian el sufrimiento de nuestra existencia justo antes del postrero aliento.

Se muere tan en paz como se vive.
Aunque esa paz a veces nos cueste la vida entera...






Sinopsis

Un joven, Víctor, aterriza en París donde toda la familia está reunida en torno al padre, Max. Pero el enfermo se comporta de la manera más extraña. ¿Por qué intenta escaparse de la clínica? ¿Por qué tiene miedo a los que le cuidan? ¿Se ha vuelto loco? Quizás, pero Víctor, al contrario de los demás miembros de la familia que solo encuentran interés en las cuestiones de herencia, quiere saber por qué.

Con el tiempo, consigue ganarse la confianza del anciano y empieza a seguir sus instrucciones. Éstas, al principio, resultan bastante incoherentes: tiene que llamar un número de teléfono que no existe. Empieza a buscar a un hombre que parece haber muerto años atrás. Saca a su padre de la clínica solo para descubrir que el anciano ya no reconoce las calles donde pasó su juventud.

Cuando la familia averigua el incidente y, para prevenir cualquier nueva escapada, se fija nuevas reglas para las visitas. Víctor, destrozado y humillado, está a punto de abandonar una búsqueda que visiblemente es un despropósito. Pero, de repente, todo empieza a cobrar sentido. Víctor descubre que la locura de su padre esconde un terrible secreto. Un secreto que puede herir a todos.
Leer más.


Aquí encontré una buena crítica de la película

20 mar. 2011

Rasgar el velo de la Dualidad.

De S.I.






Las fuentes de la lógica
 traicionan la mente humana.
Desconectad el reloj del honor y escapad al desierto de los pensamientos espacio-temporales. Nunca los guiéis ni los dirijáis, pues fluirán con la madre de la Vida Universal si se dejan a su aire. Estad seguro de ello, Sabios.

Albert Einstein







Uno es un mar de consciencia que, de alguna manera, está obligado a decidir qué tipo de ola quiere ser. Puede que escoja ser una ola alta que muestre mucha fuerza y energía, o adopte el tamaño de las olas pequeñas y frágiles, superadas cruelmente por las más grandes. En cualquiera de los dos escenarios, uno es y permanece en el mar. Los juicios de valor surgen cuando uno empieza a cuestionar su identidad y a buscar respuestas sobre las razones por las cuales es y actúa de una manera determinada. Cuando la percepción de ser una ola pequeña empieza a dominar nuestra conciencia, perdemos rápidamente el conocimiento de que somos el mar infinito. Saber que somos el mar infinito también se empieza a perder si decidimos ser una ola muy poderosa. Las dos experiencias de ser poderosos y débiles pierden el derecho al potencial sin límites que uno es. Renunciamos a nuestra verdadera naturaleza sólo para obtener un pequeño placer o para evitar un pequeño dolor. La fuerza y la debilidad son expresiones finitas de nosotros, del mismo modo que las distintas olas son expresiones del mar, pero de ninguna manera representan quien uno es realmente.

La doble espiral (dos espirales con giros opuestos  que convergen en un punto o espacio común).
Desde la unidad del intersticio (punto cero) emerge el modelo destructivo de la dualidad a fin de dar lugar a su modelo constructivo, para converger de nuevo en la unidad del intersticio. Cada pensamiento, sentimiento y acción, cada movimiento de una ola o una partícula y las actividades de todo el universo siguen los principios básicos inherentes de este símbolo.



Rasgar el velo de la Dualidad. (El enlace incluye algunas decenas de páginas del libro.)
Cap. 1 El origen de los juicios de valor. Fragmento.
 Andreas Moritz.


**


Existe un campo más allá  de las ideas sobre las buenas y las malas acciones.
Nos encontraremos allí.

Rumi.



Versión de la canción en español:
http://www.youtube.com/watch?v=iwDh79x-pAk&feature=related

17 mar. 2011

El sol que mora en las tinieblas.

Aperitivo.





Hace más de 30 años que Emilio Fiel, también conocido como Miyo, enfoca su trabajo en la dirección de personas y grupos dedicados al crecimiento interno, a la evolución de la consciencia individual y colectiva y a la actividades del Cuerpo Luminoso.

Pionero del movimiento alternativo de los setenta, fue guía de la Comunidad Arcoiris que, hasta su retirada en la Convergencia Armónica del año 87, estuvo a la cabeza del movimiento comunitario hispano y europeo. Centrado después en la perspectiva chamánica de retorno a la Madre naturaleza, creó los Clanes de Quetzalcótl, que desembocarían en los Grupos GAIA y posteriormente en la Escuela ChrisGaia.

Actualmente está implicado en proyectos como la «Fundación Awen, el Espíritu que fluye», o el «Consejo de jóvenes ancianos» para orientar el trabajo de evolución de la conciencia y de cambio colectivo en nuestro país, mientras prepara también el Proyecto del Triple Anillo dirigido al despertar del Ser Interno (2007), a la Conciencia de la HumaUnidad (2008) y al contacto con el Corazón de Gayah Mah, nuestra Madre Tierra (2009).
http://www.emiliofiel.com/

**

Por el número de visitas de los cuatro siguientes me he dado cuenta de que hay una caída en picado de varios miles entre el primero y el segundo, pero luego se mantiene muy suave de apenas unos pocos cientos.

Se ve que la conciencia se abre camino a su modo sin duda...

















Si se ha llegado hasta aquí y apetece postre, añado la segunda parte de Tantra, aunque ya haya abusado de la atención del otro con esta entrada tan larga.

Os deseo Paz por dentro y por fuera y por supuesto que mucho Tantra...

http://www.youtube.com/watch?v=278keVdxbFs&feature=related




**

A JAF.
Amado sin duda.

16 mar. 2011

Elección.

Fregar los platos no es solo un excelente ejercicio Zen, sino también un modo de conseguir platos limpios.

Imagen tomada de aquí.

15 mar. 2011

Zen _ Utrio.

-Maestro, ¿cuál es la verdad última, la verdad esencial?
-Hijo mío, ¡no tengo ni idea!



Tomada de aquí


10 mar. 2011

Transurfing.

“La mente no trata dirigir sus movimientos yendo con la corriente, sino que intenta dirigir la corriente misma.

Pasar el centro de la gravedad desde el control a la observación significa aceptar el universo vital de las variantes con sus imprevistos y desviaciones.

Si te mueves a favor de la corriente, el mundo saldrá a tu encuentro.”

Vadim Zeland




El Transurfing es una técnica innovadora y poderosa que te ofrece las herramientas para interpretar la realidad de manera completamente nueva. Según su creador, Vadim Zeland, la mejor manera de vivir es surfeando la realidad exactamente como en el deporte del surf se hace con las olas. Deslizarse sin esfuerzo entre las olas de lo cotidiano es el gran reto del transurfer que aprende a cabalgar la vida con ligereza y maestría (sin ahogarse nunca).

9 mar. 2011

Zen.

El camino medio no es el medio ni tiene dos lados.

 
Todos los reflejos de la luna sobre el agua provienen de una sola luna.



Imagen tomada de aquí.


8 mar. 2011

XXXII. ἐνέργεια/energeia.


De S. I.


El término energía (del griego ἐνέργεια/energeia, actividad, operación; ἐνεργóς/energos=fuerza de acción o fuerza trabajando) tiene diversas acepciones y definiciones, relacionadas con la idea de una capacidad para obrar, transformar o poner en movimiento. En física, «energía» se define como la capacidad para realizar un trabajo. (wkpdia)


Capacidad para realizar un trabajo.
Vale, la tengo.
Pero, ¿tengo claro dónde radico el deseo de hacerlo? Porque si me resulta un esfuerzo más grande que la energía que manejo, no podré.

Tengo toda, y digo toda, la responsabilidad sobre mi capacidad e ingredientes para usarla con inopinados resultados. Pero… a veces siento que es como coger el océano con las manos y ver que sólo me queda la humedad que apenas absorben mis dedos antes de que se evapore el resto. Dicen que somos un ochenta por ciento agua. Será por eso que no se puede absorber aquello mismo de lo que ya estamos hechos…

¿Entonces?

No se me ocurre nada mejor que organizar mis energías, educarlas y enfocarlas en todo aquello que de veras me interese. Si mis días transcurren solitarios, he de sujetarlas para que no se encabriten por el encierro; que luego cuando salen se desbordan y dan algo de miedo.

En ciertos contextos sus manifestaciones podrían ser tan desajustadas como conducir por la ciudad con la música a todo volumen y las ventanillas abiertas. Gracias a que no todos lo hacen me doy cuenta de cuando me conduzco así y, normalmente, puedo y quiero dejar de hacerlo.

Prefiero resultar agradable, porque ya no dudo de que lo soy. Mas cuando las energías necesitan anticiparse para prever resultados y garantizarse satisfacciones, cometen muchos errores que no se ven sino luego, en el escenario de despropósitos y desencuentros que va regando mis pasos.

Lo atestigua mi testigo imparcial de los hechos y suele darme ideas que no surten efecto sino con el uso.

En la cabeza todo puede ser muy lindo, che, ¿pero y qué tal en escena? ¿Cuántos controles se activan? ¿Cuánto neón reclama? ¿Cuánta naturalidad riega lo espontáneo?

La energía no es un estado físico real, ni una "sustancia intangible" sino sólo una magnitud escalar que se le asigna al estado del sistema físico, es decir, la energía es una herramienta o abstracción matemática de una propiedad de los sistemas físicos. Por ejemplo, se puede decir que un sistema con energía cinética nula está en reposo.

De acuerdo. Por eso, en tanto no es un estado físico real, ni una sustancia tangible ¿qué motiva el deseo que organiza mis energías?
Sin objetivo claro mi motivo es errático, aunque siempre enfocado en mí misma. E inevitablemente en mi relación con el otro.
Si es una herramienta propiedad de los sistemas físicos, en el modo en que la use, devendrá el resultado.

Si no me place, no podré creer que el medio es el responsable, mucho menos la herramienta, en tanto su uso es versátil en extremo. Sería como enfadarme mucho con la pared o con el taladro si me hago daño tratando de hacer un agujero para colgar un cuadro.

De nuevo: y si sé todo eso ¿qué motiva el deseo que organiza mis energías, y que procura una cierta eficacia?

Un trasfondo amoroso, no tengo la menor duda. De un Testigo que honestamente asegura que es lo más real que experimentan mis entrañas.

Y superpuesto a ese trasfondo, una fuerza arrolladora que se crea a sí misma, que no sabe de esperas y que sin embargo ha de entrenarse en una paciencia sin fronteras.

5 mar. 2011

Espiritualidad y las 3 vertientes de la ciencia.



Debido a los profundos cambios en su pensamiento a través de los años y las múltiples derivas inesperadas que condujo su obra, se suele referir cada momento de la misma a una fase específica. Hasta el momento se consideran al menos cinco fases en su recorrido. En orden cronológico:

El espectro de la conciencia. w1.
La conciencia sin fronteras. w1.
El Proyecto Atman. w2.
Después del Edén. w2.
El paradigma holográfico. w2
Un dios sociable. w2.
Los tres ojos del conocimiento. w2.
Cuestiones cuánticas. w2.
Psicología integral (Transformations of Consciousness). w3.
Gracia y Coraje (junto a Treya Wilber). w3.
Sexo, ecología y espiritualidad. w4.
Breve historia de todas las cosas. w4.
El ojo del Espíritu. w4.
Ciencia y Religión. w4.
Diario. w4.
Antología. w4.
Una visión integral de la psicología. w4.
Una Teoría de Todo. w4.
Boomeritis (novela). w4.
Espiritualidad integral. w5.
La visión integral. w5.

De la Wikipedia.

**

De todas sus obras sólo he leído La conciencia sin fronteras.
A lo peor estoy equivocada, pero a mí este señor siempre me ha parecido que habla muy claro.

4 mar. 2011

El Testigo.

Tengo un cuerpo, puedo ver y sentir mi cuerpo,
pero no soy mi cuerpo.

Tengo deseos, puedo conocer mis deseos,
pero no soy mis deseos.

Tengo emociones, puedo percibir y sentir mis emociones,
pero no soy mis emociones.

Tengo pensamientos, puedo conocer e intuir mis pensamientos,
pero no soy mis pensamientos.

Soy lo que queda:
Un puro centro de percepción consciente.
Un testigo inmóvil de todo eso.


**
Adaptación de un texto atribuido a Ken Wilber.


3 mar. 2011

XXXI. Respirando.

A veces siento la soledad de quien ha comprendido que todo es amor, un amor virgen con relieves en sombra que proyecta la luz que aún está lejos de su cénit...

Es una soledad que alimenta y abre también el apetito. Es vitalidad pura que se cuida y se nutre para ser después compartida en el mercado del intercambio, en el que el trueque es la moneda corriente preferida mas no imprescindible para dar y tomar.

Tengo una baraja Zen.
Hoy extraje una carta al azar que decía seis veces "Atención": tres arriba, tres abajo y enmedio, como la mortadela, "todo es posible".

Puedo decir que hoy el bocadillo está relleno de jamón ibérico; y espero que la metáfora descarte toda connotación peyorativa de cualquier juicio inopinado.

Las pequeñas sincronías que respiro apenas pueden tener significado para nadie, incluso aunque me conozca y me aprecie. Eso no importa mientras me sienta como me siento y agradezca los delicados toques del hombro que me hace la vida estos días.

Hoy mi soledad ya no se identifica con el aislamiento: el último resorte que sujetaba mi perspectiva errónea.
Hoy más que nunca siento que en esto de vivir estamos todos juntos, y que yo, como pequeño fotón que soy, contribuyo para que sea una experiencia más hermosa.

Le cojo prestado este vídeo a Marcos, apto hasta para sordos.

2 mar. 2011

Alegría. Otra.



Alegría
come un lampo di vita
alegría
come un passo gridar
alegría
del delittuoso grido
bella ruggente pena, seren
come la rabbia di amar
alegría
come un assalto di gioia
Alegría
i see a spark of life shining
alegría
i hear a young minstrel sing
alegría
beautiful roaring scream
of joy and sorrow,
so extreme
there is a love in me raging
alegría
a joyous, magical feeling
Alegría
come un lampo di vita
alegría
come un passo gridar
alegría
del delittuoso grido
bella ruggente pena, seren
come la rabbia di amar
alegría
come un assalto di gioia
Del delittuoso grido
bella ruggente pena, seren
come la rabbia di amar
alegría
come un assalto di gioia
Alegría
como la luz de la vida
alegría
como un payaso que grita
alegría
del estupendo grito
de la tristeza loca
serena,
como la rabia de amar
alegría
como un asalto de felicidad
Del estupendo grito
de la tristeza loca
serena,
como la rabia de amar
alegría
como un asalto de felicidad
There is a love in me raging
alegría
a joyous, magical feeling


Fuente: musica.com
Cirque Du Soleil


De este año no pasa que vaya a verlo.
Ya siento alegría con sólo imaginarlo...

1 mar. 2011

Alegría: esa cosa tan extraña, esa pena tan grande...

Son dos, pero son el mismo.
Vale con oír uno, pero si se activan ambos con unos pocos segundos de diferencia, al gusto, como la sal, dependiendo del grado de ansiedad interior, no se estorban.
Más parecen el eco de nuestros pensamientos a veces; cuando departen con nuestra emociones...
El volumen es la pimienta.

**
La canción tiene su gracia, y quien no goce con ese tipo de música quizá no se la vea. Menos aún quien no sepa de qué se habla realmente en este sitio.








En agradecimiento a los que aquí se solazan.

24 feb. 2011

XXX. Manidos Amor y Felicidad. (Carta)

Queridos ignorados, anhelados, deseados, necesitados, despreciados, odiados, y todos los -ados que en el mundo se hayan ideado. Amados mios:

Sólo quería deciros poniendo a esta ventana por testigo, lo que he sabido de mí. Tal vez no tenga nada que ver con vosotros; aún así siento que hay la posibilidad de que sea cierto, y aun con algo de miedo por el rechazo de la concurrencia, lo cuento.

Y llegó un día en que me dije que era feliz. Incluso aun cuando apenas me gustaba el latido cotidiano. No sé, me lo dije. Sentí que debía empezar a decírmelo, que esos mismos momentos eran ya la felicidad que latía en mí.

Me sentía rara, con algo de temor a engañarme, pero seguí diciéndomelo. De repente empiezan a pasarme cosas inopinadas,  no sé, situaciones de lo más corrientes, en cualquier rincón de la ciudad. Nada que ver con que me haya enamorado de nadie. No era nadie que estuviera particularmente en mi vida. Eran todos y/o ninguno de ellos.

Era porque estaba ahí y ahora, atenta al paso, atenta al camino, atenta a los pensamientos.
Era vivir lo de siempre con más lentitud, como una película ralentizada en la que no se pierde el ruido o el sonido ambiente.

Por ahí voy largo, así que tomo el atajo aquí mismo y aparco mi entrada.
Es decir, abreviando:

Las cosas que me pasan, por el mero hecho de que lo hagan, rubrican mi felicidad. Sin más rodeos.
Partí de una línea en la que me dije "soy feliz ya", como cuando se dice "ya ha nacido el bebé", y suena como raro si es el primero. Puesí, he parido un primogénito que se parece bastante a vosotros. Venía de nalgas, por eso ha sido duro y me ha costao unos cuantos lustros y varias enfermedades, pero está sano y bastante motivado.

Y a partir de esa línea todo lo que me pasa es feliz, tal cual.
Quizá porque siento que le pasa al amor que soy.
Quizá porque cuando lo siento y lo pienso, dudo menos; y me suele gustar hacerlo.

¡Aj! Como no le pongamos un poco de coñac y lo flambeemos, no va a haber quien quiera probar mi merengue, pero ese de abajo, en fin...

Un brindis por vosotros, testigos lacónicos de todo eso que digo...

http://dulcemasdulce.blogspot.com/2009/08/torta-rogel.html

18 feb. 2011

El espíritu Trevor.



A propósito de esa película que no ha podido sino parecerme intensa, dada esa hipersensibilidad que adolezco, me he acordado de algo que escribí en la otra entrada sobre cine. Más que de cine, de lo que inspira la historia, sin entrar para nada en su factura:

Lo que llamo el espíritu Jamal es la clase de honestidad que practica ese personaje inventado, reflejo de tantas cosas que pueden vivirse juntas o por separado. No es ni mejor ni peor que otras, es sencillamente incólume, inasequible al desaliento. Para mí, todo un símbolo cuando el miedo instaura su reino y de una u otra forma se refleja en el modo en que los individuos eligen sobrevivir a él.

(...) La negatividad parece ganarnos la partida por momentos a un nutrido número de humanos, al complicar la sublime sencillez de la vida con nuestras desatinadas interpretaciones. Por eso no puedo negar que películas así, por muy "mal" hechas que estén para los que miran con lupa estas cuestiones, den ganas de terminarla bailando; que es el mejor modo de acabar una historia que en el fondo no es más que una imagen ideal e inspiradora que hará vibrar a quienes les toque el corazón de lo auténtico.

El espíritu Trevor vendría a ser algo parecido a eso. Y si me pusieran un equipo de rodaje a mi disposición, incluido el director, bien podría yo misma, más bien mi corazón, mi niña interior, haber rodado algo así. Me refiero a "Cadena de favores", protagonizada por el mismo niño actor de "El sexto sentido", cuya cara me resulta tremendamente expresiva para esos papeles que le han dado.

Sin ver las películas es bastante difícil darse cuenta de lo que digo. Lo entiendo y no importa. La vida ya se encarga de írsela contando a cada uno a su manera. Es lo bonito de la perspectiva, que decía Kevin Spacey en una de las escenas.

Para los que se decanten: http://www.divxonline.info/pelicula-divx/1815/Cadena-de-favores-2000/

**

Gracias Marcos por traerla.

17 feb. 2011

Esmerilidad.


De San Internet


Ay, qué penita pena...
Son muy largas mis entradas (y densas, y aburrías, y...)
No las lee ni mi abuela...



Todavía no sé qué música ponerle a esa letra...
Al menos las fotos son bonitas...
Claro, Intenet está petao...


Es mejor no poner foto...
La pongo: da menos igual si miran...
No hay nada neutro: estoy dividida...


Juzgo y por ello me perdono.
Aquí, como en el  resto de mi vida.
No hay nada que entender: en el vacío, las posibilidades son infinitas.
Internet es reflejo de ese vacío...


**

Esmeril.


Roca negruzca formada por el corindón granoso, al que ordinariamente acompañan la mica y el hierro oxidado. Es tan dura, que raya todos los cuerpos, excepto el diamante, por lo que se emplea en polvos para labrar las piedras preciosas, acoplar cristales, deslustrar el vidrio y pulimentar los metales.

Piedra artificial o lija, usada para afilar instrumentos metálicos y pulir o desgastar otras cosas.

**

“Lean tres veces cada una de mis obras:


La primera vez, al menos como ustedes están mecanizados a leer todos sus libros y periódicos.
La segunda vez, como si ustedes las leyeran a un oyente extraño.
Y la tercera vez, tratando de penetrar la esencia misma de lo que escribo.


Solamente entonces, estarán ustedes en condiciones de formarse un juicio imparcial, propio sólo de ustedes, sobre mis escritos. Y sólo entonces, se realizará mi esperanza de que ustedes reciban, de acuerdo con su comprensión, el beneficio determinado que tengo en vista para ustedes y que les deseo con todo mí ser.

Gurdjieff, en “Relatos de Belcebú a su nieto”

**



VIENEN

Cuando me duermo
los monstruos vienen.

118 comentarios


¿Qué se siente, amigo Toro?

16 feb. 2011

XXIX. La quisicosa.

Sea quien sea, sea lo que sea, que ha originado eso de saberse vivo, de estarlo y de sentirlo, hay una cosa que parece bastante clara para mí:  lo ha hecho para que hagamos lo que él o ello ordena y manda por ley. Una ley que se llama Amor.

Cierto que es una ley muy difusa que cada cual interpreta a su modo, pero tiene de bueno que permite al mismo tiempo darse cuenta de que también hay un secreto escondido que se comporta como un antídoto para el conflicto y que es esencial:

Cuanto menos se parezca lo que hago a lo que hay que hacer según su disposición, más complejo y denso se hace todo lo percibido mediante cualquier sentido que usemos para captar. Pero cuanto más se asemeje, más fluido y cómodo en los términos globales de la existencia.

Dejemos lo anecdótico por un momento porque para lo que digo, con serlo, es lo menos relevante.

Para empezar, yo todo eso no lo puedo procesar desde la unilateralidad del raciocinio. Está claro que no basta. Tampoco sólo con el corazón, que por descontado no atiende a las razones del primero en tanto tiene las suyas propias, bastante ingobernables por cierto.

Entonces, si no me queda otra que sentarme a dirimir sus diferencias, cuando lo hago, y esto lo constato a diario practicando yo misma, me doy cuenta de que necesariamente todo ha de estar bien como está, y que si no logro que vaya por donde yo quiero, es simplemente porque no lo hago del modo en que debo, dado que no sólo hay una voluntad implicada, sino muchas y bastante confusas. Y si aún sigo creyendo que sí, tendré que habérmelas con las consecuencias, que siempre son más de lo mismo; esto es, aquello en lo que yo creo y que no suele funcionarme como quiero..

Hay una cosa muy clara: mientras siga haciendo lo que estoy haciendo, seguiré logrando lo que estoy logrando. Y lo cotidiano no viene sino a confirmarlo. Aunque esa precisamente sea la excusa perfecta para verificar tanto la verdad de perogrullo del aserto, como para para posicionarse más aún a favor del error.

Eso no deja de ser una paradoja diabólica en tanto lo que se teme es una consecuencia que en principio sólo está en mi cabeza en forma de interpretación proyectada, y que la mayor parte de las veces jamás se confirma. Esto parece de risa, pero es talmente así. Sólo hay que observar.

Entonces, ¿qué hacer?

A bote pronto siempre parece que se puede poco. Eso parece, pero lo más gracioso que ocurre es que ni siquiera se empieza porque desde la confusión es prácticamente imposible. Ya lo decía alguien antes que yo: es más difícil salir de la confusión que del error.

¿Y cómo se puede salir de la confusión?

De nuevo puedo decir por experiencia, de acuerdo a la trayectoria de mi vida, que escuchando mis dos partes, por descontado que con toda la cohorte de voces y representaciones mentales que se quiera, pero haciéndolo de veras, puede lograrse.

Si no las escucho con el propósito de aceptarlas sin juzgarlas, y esto no es negociable, a los hechos me remito; o en su defecto de perdonarlas sistemáticamente con cada juicio que aparezca, entonces se hace obvio que lo que no lo es, es la verdadera intención de mi actitud.

Haciendo a un lado lo anecdótico, como decía arriba, todo puede reducirse a dos premisas o causas fundamentales: la de la razón y la del corazón. Y a dos motores que las alimentan: el amor y el miedo. Y me temo que es necesario que ambas tengan una influencia equiparable en mí si no deseo ser en exceso errático; lo cual afectará sin duda a lo que piense, a lo que sienta y a lo que haga, sumando malestar y confusión.

Quizá de lo que piense pueda evadirme de mil formas distintas: trabajo, relaciones, salidas, entradas, lecturas, viajes...
De lo que sienta ya no puedo tanto, o incluso nada, pero como no lo entiendo porque creo que las emociones son "cosas" sin explicación que otros me provocan, pues me lo cargo a la espalda y sigo soportándolo como mejor o peor se me da.
De lo que hago soy testigo, a veces  muy dormido; y otros no vienen sino a confirmarlo. Aunque por mor de sus múltiples interpretaciones es seguro que mi confusión seguirá aumentando unos enteros. La perplejidad es un estado muy común en la raza humana que le hace el mismo efecto que la kriptonita a Superman.

Ya me dirá alguien cómo puede andar si no se pone de pie, cómo puede comer  si no te pone el alimento en la boca o cómo descansa de verdad si no duerme.

Bien, pues ya me dirá ese mismo alguien, cómo puede vivir una vida satisfactoria si un día descubre que tiene el enemigo dentro y toma la actitud de enfrentase a él...

¿Que es difícil evitarlo?

Claro que lo es. Primero, como ya sostengo hace tiempo, porque la actitud más frecuente es la evasión. Miedo da, ya lo sé, pero más miedo da evadirse y descubrirlo el día que enfermamos y/o estamos a punto de cerrar los ojos a esta realidad, es decir, el día que, dicen, nos morimos.

Segundo, porque a esa actitud esquiva le sigue siempre una injusta e inconsciente rendición que llevada a extremos no hace sino engordar la confusión.

Bien. Pues una vez que mi razón y mi emoción firman el pacto de no agresión mutua,  he descubierto que de algún lado surge una profunda sensación de estar haciendo lo correcto.

¿Y cómo sé que esa sensación es correcta?

Lo correcto a priori siempre parece sujeto a un juicio: "esto está bien", "esto está mal". Pero si lo mido con ese rasero literal, tanto "bien" como "mal" pueden darse la vuelta y convertirse en lo contrario: lo que hoy me parecía que estaba bien, mañana me parecerá estar fatal. Viceversa.

Todo ese relativismo seguirá sumando más confusión si las premisas de las que parto me hacen creer que necesariamente hay algo "malo" o "bueno" por esto o por lo otro. Lo cual deviene de forma impepinable en un reparto de culpas para todo bicho viviente que ande cerca, incluida yo misma.

La cuestión es que alguien tiene que cargar con una condena, de lo contrario no hallaré explicación a lo ocurrido y fomentaré una actitud hostil muy viva y de lo más contagiosa.

Al entrar en esa dinámica del pensamiento nunca hallaré salida y simplemente viviré inmersa en un mundo en el que todos se sienten mal por algo, pero nadie sabe como empezar a arreglarlo. O lo peor, todos parecen saberlo, pero son los otros los que no hacen nada y por tanto concluyo que el mundo no tiene solución. Además, mientras llega ese "macgiver" que todo lo arregla, que seguramente no lo hará porque todos estamos esperando lo mismo, acaso alguien aparezca que cubra mis necesidades afectivas y entonces al  resto del mundo que le den...

Grosso modo eso es lo que más o menos concluimos todos los que por aquí nos planteamos el cambio. Un "aquí" indeterminado que podría trazar sus fronteras en torno a un nivel de conciencia que es imposible de testar desde el plano teórico. "Sólo por sus obras los conoceréis".

¿Qué hacemos entonces?

Nada más y nada menos que lo que estamos haciendo. ¿Qué otra cosa?

Pero sigo diciendo que la clave  para intuir esa ley misteriosa que parece jodernos o premiarnos sin ninguna conciencia es no estar dividido internamente.

¿Por qué?

No tengo un porqué con fundamento. Nadie tiene que creerme. Pero puede investigarlo por sí mismo: cuando la razón y el corazón se ponen de acuerdo de verdad y se actúa congruente con eso, algo extraño sucede. Me doy cuenta sin duda de que conecto de forma sutil con esa ley que no tiene nada contra mí y que sólo me dice con sutileza "si tú conectas conmigo, yo conecto contigo".

Es algo así como guarecerse de la lluvia. La lluvia no pretende mojarte, pero si te expones a ella claro que lo hará. Por otro lado, el agua está por todas partes: más de tres cuartas partes del cuerpo es agua. ¿Y a qué se reducen las emociones dolorosas sino a una fuente de lágrimas vertidas a veces por fuera y las más de ellas por dentro en forma de tristeza, nostalgia, anhelo, miedo...?

¿Pero qué hace que parezca tan difícil que razón y emoción diriman sus cuestiones deportivamente?

¿Todavía no te has dado cuenta?

Saltarse a la torera el binomio "juicio-perdón".

Cada vez que mi razón (juicio-programa-patrón-lógica) analiza mi emoción, es para señalarle como prioridad  todo lo negativo que encuentra a su paso. ¿Cómo queremos encima que la emoción se exprese si la acogotamos? ¿Acaso todavía no nos hemos dado cuenta de que la emoción que duele conecta directamente en vena con el niño que llevamos dentro?

Y si tanto denostamos al adulto que nos hizo daño, ¿cómo es que hacemos lo mismo nosotros con ese niño tan nuestro? O sea, le pedimos eternamente cuentas al personaje de fuera que nos machacó, y también se las pedimos al niño de dentro que fue machacado cuando no se comporta como ahora vemos que es mejor. ¿No es una locura?

¿Y así es como pretendemos averiguar el núcleo de nuestras incongruencias?
¿Esperando poder y haciendo justo lo contrario?

No he escrito estos párrafos para confundir más, mucho menos para culpar, sino al revés de ambos verbos.

Sin perdón, no hay trato. El niño jamás podrá aceptarlo y nosotros tampoco a él.

Es una condición irrevocable:  si no te perdonas jamás podrás perdonar a otros, y tu vida nunca será nada que te apetezca tal y como es.

Es lo mismo que si no respiras: te mueres.



Imagen tomada de aquí.


13 feb. 2011

Meditación dinámica II.





Te invito a otra.
¿Hace?
Para tonificar los músculos del ánimo dolorido que se refleja en la columna que te sostiene y que tan poco cuidas.
Se llama espalda. Sí. Desde la primera, Atlas, cuyas pequeñas plataformas superiores sostienen toda esa cabezota, móvil y pensarosa (entre pensadora y pesarosa), hasta el coxis, último vestigio del rabo común a todo ser humano, mujer u hombre:
Acaso duela en esa curvita que llamas los riñones y que tantas hernias cosecha entre la gente.
O quizá en esa gibita hermosa que en unos se hace demasiado cóncava cuando no pueden con todo, o en exceso plana cuando luchan contra todo con la frente tan alta que hasta el cuello se hace junco.
Serán más las siete cervicales, tan tralladas en sus pequeñas articulaciones que están refozardas por otras, las uncovertebrales, para que no se nos salgan del sitio cuando la pelota tira demasiado fuerte de todo nuestro cuerpo.
Más probable es que sean todas en diversos escenarios, en variadas ocasiones...
Ay...
Venga, adopta una pose estática para mover todos los niveles. Entreabre tus piernas más allá del ancho de tus caderas, de modo que puedas flexionar las piernas unos quince grados. Nada, lo justo para tener el control de la pelvis, esa parte nuestra tan olvidada de cuidados y tan solícita para los menesteres sexuales, que cuando se sabe mover tan divertido lo hace todo.
A ver, que no te molesten las rodillas. Ajusta el muelle de tus muslos...
Deja que el vídeo se descargue entero antes de empezar, que no haya interrupciones.
Desperézate con ganas. Despacio, no fastidies las articulaciones más rígidas...
Oye tus propios crujidos y jadea, o gruñe... deja salir con fuerza tus exhalaciones...
Exprésate, que se te oiga. Verás la pila de cosas que te dice tu cuerpo sobre el óxido que empieza a atacar tus articulaciones.
¡Vamos!, ¡a por el aceite lubricante!
Que las bolsas sinoviales lo obtienen de la sangre que conecta con su líquido, pero que si no es por presiones no hay intercambio. Sé suave. No te pases.
Sé inteligente: usa tus recursos pero no te agotes. Considera que es el "momento gimnasia mental y física" propio para los que no hacen nada de ejercicio y todavía se preguntan por qué estarán tan desganados.
Hala, a por las endorfinas y demás yerbas, o prefieres tomarlas en pastillas que nos vende la industria farmacéutica, que no te matan sino a largo plazo, y que te mantienen con vida para que no pares de consumir sus productos mientras se envenena el hígado.
Siente, siente la música... aaahhh, tu cuerpoooo, qué gusto da cuando lo estiras y él se deja...
Gime, verás que orgasmos puedes llegar a tener cuando te acostumbres...
Acaso para eso necesites cerrar los ojos, no sea que te juzgues.
Ciérralos y siente...
Siéntelo todo con sensual estima...
De nuevo deja que corran tus lágrimas si acuden, tú sólo sigue respirando con todos los sentidos...
Contrae los abdominales como si los tuvieras a cuadraditos, y si los tienes de veras mejor.
Aprieta las nalgas, siente tu poderoso culo dirigiendo la orquesta de tus movimientos pélvicos...
Pídele ayuda al vientre para compaginar mejor los giros y oscilaciones...
¡Aaahh...! ¡Qué gustooo...!
Cuando te canses de la postura, hala a moverte de nuevo, a expresarte como te dé la gana. Y ya sabes, los pensamientos, las emociones, los deseos, míralos durante ese rato como nubes en el cielo que corren con el viento, pero no te aferres a ninguno en concreto.
Tú recuerda respirar en todos los momentos. Y no te preocupes si se te ha descontrolado el proceso una pila de veces. Se trata de darse cuenta, de estar pendiente, y si sabes que han sido muchas, significa que lo hiciste.
Bravo.
Bravo compañera/o bloguera/o. Sabe que antes de escribir esto me he zampado varias veces el vídeo mientras vivía la experiencia que te invito a tener si tú quieres. Prefiero contarlo sabiendo lo que he sentido. Porque sé que no vale eso de "tú haz lo que yo te diga pero no lo que yo haga".

**
Ahora te dejo con un tema maravilloso de ver y de escuchar para que te masajees las partes doloridas y te des unos toques mágicos en la estima.

Aquí una cómplice existencial, informando desde su nave y pasándote el testigo.

12 feb. 2011

XXVIII. Amanece, que no es poco.

Tomada de aquí.
 
 
Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
-envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

(1968, Jaime Gil de Biedma)





¿Qué magia tiene la noche que nos desata por dentro?
¿Es porque está hecha de silencio, de un silencio consensuado para el descanso de la mayoría que, curioso, en notable proporción pincha muchas veces anegado por preocupaciones que rumian entre las sombras? ¿Tendrá la misma influencia el silencio que la oscuridad?


Silencio y oscuridad son hermanas de un estar metamórfico.
Hay quienes se saltan el pacto y se transmutan con etílica vehemencia.
Hay quienes se lo saltan para respirar la plenitud de su consciencia, tanto en lo "bueno", como en lo "malo".
Hay quienes padecen con agudeza la ignorancia del vivir y del vivirse en el entretanto.
Los hay que se reconcilian con el devenir, cuando entienden que no queda otra que aceptar en paz lo que hay, que es mucho y más bueno de lo que a primera vista parece; aunque verlo requiera dejarse atrapar por la nocturnidad inexorable.


Entre trasnochar y madrugar yo no sé con qué quedarme...
Preferiría no tener que elegir. El talante es diferente por mucho que el escenario sea el mismo. El descanso condiciona el ánima, como también lo hace que lo oscuro se haga denso, o que la claridad comience a rasgar las sombras.


Pero por guapa que se vea la gente de día, de noche se ve incluso más hermosa. Y no. No es porque la oscuridad difumine ciertas cosas, no. Es porque el corazón se hace más osado cuando nadie parece mirarnos, mientras late fuerte el anhelo de que alguien lo hiciera en silencio.


Silencio de palabras, mas no de otros lenguajes sinceros e intensos y para la vida tan necesarios.


Tomada de aquí.

 Amanece, que no es poco, mientras el abrazo nocturno nos deja los más variados y bellos aromas. Que plazcan o que duelan, sólo es un es cuestión de perspectiva, de soledad y de sombra.

Buenos días a los que respiran.
Y a los que se ahogan que sepan que todavía queda oxígeno para todos.



**
Poema tomado de aquí.

8 feb. 2011

El pasajero.



En la vida sólo hay una manera de vivir las cosas: aceptándolas.

Aceptándolas sin juzgarlas positiva ni negativamente. Esa, creo, es la labor del observador atento a una Realidad más allá de las apariencias.

**
Por cierto, que el vídeo lo encontré aquï.

7 feb. 2011

ClO2.

Como dice Andreas Kalcker, que cada cual saque sus propias conclusiones...
Las mías son bastante alucinantes.



ANDREAS KALCKER, El milagroso Dióxido de cloro, ciencia y espíritu nov2009 from La Caja de Pandora on Vimeo.



08/02/2011

Un tal Jim Humble, ingeniero aerospacial, descubre una fórmula con dióxido de cloro que cura la malaria que habían contraído sus compañeros de trabajo. El dióxido de cloro es un desinfectante del agua, y como nuestro cuerpo contiene un 80% de ella en su haber, resulta que es capaz de curar y/o aliviar muchas enfermedades, especialmente por hongos, bacterias y virus que inflaman los tejidos y en muchos casos los matan.

Enmedio siempre estará la industria farmacéutica, que todavía no ha prohibido el producto porque aún no se ha organizado masivamente su distribución. En la medida que alguien lo promueva, su poder económico se verá sin duda mermado, con consecuencias todavía imprevisibles.

Andreas Kalcker lo cuenta muy resumido en este vídeo que, como puede verse, ha aumentado notablemente el nivel de lectores ávidos de investigar más sobre el asunto.

Claro que no es cierto.
Y eso sólo es un minúsculo ejemplo de lo saturados que estamos con tantos frentes informando.
A saber qué será útil y qué mera palabrería tendenciosa...

No pasa res. Como dije, cada cual saque sus propias conclusiones. Acepto que sea ninguna porque ni siquiera se le preste atención...

Seguiré informando cuando pruebe sus efectos.

6 feb. 2011

El perro y el cigarro.

Y aquí se cierra la trilogía del gallito, el elefante y el perro, con algo muy actual que tanta risa da, que no todo va a ser filofófico.

Y la/el no fumadora/fumador que no se ría será condenado a fumarse uno tragándose el humo. Por estas que termina riéndose...


4 feb. 2011

El elefante y el poste.

"Emociones, creencias pensamiento...todo está relacionado y en continua feedback...es difícil saber que es antes o después..."

Es la canción que más oigo a diario. Pero lo cierto es que es tan difícil como pueda serlo para un estudiante cursar la carrera que  ha elegido. Y sin embargo sabemos que es un ponerse todos los días un rato en contacto con la materia de investigación hasta que obtiene su título. Si no le gusta lo que está estudiando, si no le divierte lo que hace ¿por qué lo hace? ¿Acaso otros decidieron por él? Y si le gusta, ¿no es cierto que el disfrute está asegurado a pesar de los inconvenientes o quizás gracias a ellos?

¿Por qué no queremos matricularnos en la carrera del sí mismo si  de ello depende vivir una vida satisfactoria? ¿Por qué nos rendimos con las dificultades si ellas están ahí para mostrarnos algo? Pero si nos lleva la vida entera averiguarlo, ¿cómo es que no nos damos cuenta de que es lo que no se empieza lo único que no puede terminarse?

En última instancia, lo sepa o no, cada cual es muy dueño de su elección y de ubicarse bajo el epígrafe existencial que prefiera de acuerdo a su nivel de consciencia; así como de plantearse o no plantearse lo que ha de hacer o no hacer en cada instante que viva.

¿Es muy difícil saberse?
No. Es muy difícil para algunos perdonarse y perdonar al otro lo bastante como para hacer ese viaje interior y tener el valor de ser el amor que es.
Somos un mundo cagado de miedo.
Miedo a uno mismo, miedo al otro, todo es lo mismo: un saco de quejidos que neurotiza y obsesiona...





**

A propósito de una entrada de Nebroa II