8 mar. 2011

XXXII. ἐνέργεια/energeia.


De S. I.


El término energía (del griego ἐνέργεια/energeia, actividad, operación; ἐνεργóς/energos=fuerza de acción o fuerza trabajando) tiene diversas acepciones y definiciones, relacionadas con la idea de una capacidad para obrar, transformar o poner en movimiento. En física, «energía» se define como la capacidad para realizar un trabajo. (wkpdia)


Capacidad para realizar un trabajo.
Vale, la tengo.
Pero, ¿tengo claro dónde radico el deseo de hacerlo? Porque si me resulta un esfuerzo más grande que la energía que manejo, no podré.

Tengo toda, y digo toda, la responsabilidad sobre mi capacidad e ingredientes para usarla con inopinados resultados. Pero… a veces siento que es como coger el océano con las manos y ver que sólo me queda la humedad que apenas absorben mis dedos antes de que se evapore el resto. Dicen que somos un ochenta por ciento agua. Será por eso que no se puede absorber aquello mismo de lo que ya estamos hechos…

¿Entonces?

No se me ocurre nada mejor que organizar mis energías, educarlas y enfocarlas en todo aquello que de veras me interese. Si mis días transcurren solitarios, he de sujetarlas para que no se encabriten por el encierro; que luego cuando salen se desbordan y dan algo de miedo.

En ciertos contextos sus manifestaciones podrían ser tan desajustadas como conducir por la ciudad con la música a todo volumen y las ventanillas abiertas. Gracias a que no todos lo hacen me doy cuenta de cuando me conduzco así y, normalmente, puedo y quiero dejar de hacerlo.

Prefiero resultar agradable, porque ya no dudo de que lo soy. Mas cuando las energías necesitan anticiparse para prever resultados y garantizarse satisfacciones, cometen muchos errores que no se ven sino luego, en el escenario de despropósitos y desencuentros que va regando mis pasos.

Lo atestigua mi testigo imparcial de los hechos y suele darme ideas que no surten efecto sino con el uso.

En la cabeza todo puede ser muy lindo, che, ¿pero y qué tal en escena? ¿Cuántos controles se activan? ¿Cuánto neón reclama? ¿Cuánta naturalidad riega lo espontáneo?

La energía no es un estado físico real, ni una "sustancia intangible" sino sólo una magnitud escalar que se le asigna al estado del sistema físico, es decir, la energía es una herramienta o abstracción matemática de una propiedad de los sistemas físicos. Por ejemplo, se puede decir que un sistema con energía cinética nula está en reposo.

De acuerdo. Por eso, en tanto no es un estado físico real, ni una sustancia tangible ¿qué motiva el deseo que organiza mis energías?
Sin objetivo claro mi motivo es errático, aunque siempre enfocado en mí misma. E inevitablemente en mi relación con el otro.
Si es una herramienta propiedad de los sistemas físicos, en el modo en que la use, devendrá el resultado.

Si no me place, no podré creer que el medio es el responsable, mucho menos la herramienta, en tanto su uso es versátil en extremo. Sería como enfadarme mucho con la pared o con el taladro si me hago daño tratando de hacer un agujero para colgar un cuadro.

De nuevo: y si sé todo eso ¿qué motiva el deseo que organiza mis energías, y que procura una cierta eficacia?

Un trasfondo amoroso, no tengo la menor duda. De un Testigo que honestamente asegura que es lo más real que experimentan mis entrañas.

Y superpuesto a ese trasfondo, una fuerza arrolladora que se crea a sí misma, que no sabe de esperas y que sin embargo ha de entrenarse en una paciencia sin fronteras.

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