20 mar. 2011

Rasgar el velo de la Dualidad.

De S.I.






Las fuentes de la lógica
 traicionan la mente humana.
Desconectad el reloj del honor y escapad al desierto de los pensamientos espacio-temporales. Nunca los guiéis ni los dirijáis, pues fluirán con la madre de la Vida Universal si se dejan a su aire. Estad seguro de ello, Sabios.

Albert Einstein







Uno es un mar de consciencia que, de alguna manera, está obligado a decidir qué tipo de ola quiere ser. Puede que escoja ser una ola alta que muestre mucha fuerza y energía, o adopte el tamaño de las olas pequeñas y frágiles, superadas cruelmente por las más grandes. En cualquiera de los dos escenarios, uno es y permanece en el mar. Los juicios de valor surgen cuando uno empieza a cuestionar su identidad y a buscar respuestas sobre las razones por las cuales es y actúa de una manera determinada. Cuando la percepción de ser una ola pequeña empieza a dominar nuestra conciencia, perdemos rápidamente el conocimiento de que somos el mar infinito. Saber que somos el mar infinito también se empieza a perder si decidimos ser una ola muy poderosa. Las dos experiencias de ser poderosos y débiles pierden el derecho al potencial sin límites que uno es. Renunciamos a nuestra verdadera naturaleza sólo para obtener un pequeño placer o para evitar un pequeño dolor. La fuerza y la debilidad son expresiones finitas de nosotros, del mismo modo que las distintas olas son expresiones del mar, pero de ninguna manera representan quien uno es realmente.

La doble espiral (dos espirales con giros opuestos  que convergen en un punto o espacio común).
Desde la unidad del intersticio (punto cero) emerge el modelo destructivo de la dualidad a fin de dar lugar a su modelo constructivo, para converger de nuevo en la unidad del intersticio. Cada pensamiento, sentimiento y acción, cada movimiento de una ola o una partícula y las actividades de todo el universo siguen los principios básicos inherentes de este símbolo.



Rasgar el velo de la Dualidad. (El enlace incluye algunas decenas de páginas del libro.)
Cap. 1 El origen de los juicios de valor. Fragmento.
 Andreas Moritz.


**


Existe un campo más allá  de las ideas sobre las buenas y las malas acciones.
Nos encontraremos allí.

Rumi.



Versión de la canción en español:
http://www.youtube.com/watch?v=iwDh79x-pAk&feature=related

2 comentarios:

Gaearon dijo...

Me quedo con la sensación de que nunca eres quien crees ser. Y que probablemente nunca lo serás, porque no acabas de ser consciente de qué eres en realidad.

Besos

PazzaP dijo...

Nunca eres quien crees ser cuando lo que crees va contra ti o contra cualquiera de tus semejantes; que es lo mismo, sólo que reflejado. Algo que se conoce con el nombre de sombra.

Y que probablemente nunca lo serás si lo que crees, itero, contiene un ápice de miedo en cualquiera de sus manifestaciones más o menos eufemísticas.

Sabiendo todo eso, y teniendo presente la relatividad de nuestras percepciones, es deseable creer que somos seres que manejan sus energías de amor y miedo como mejor saben o pueden en la parte de la aventura humana que les toca representar.